En medio de un contexto económico complejo, comerciantes de Comodoro Rivadavia advierten una fuerte caída en las ventas de calzado, incluso pese a mantener precios similares a los del año pasado y ofrecer promociones y financiación sin interés.
Andrea, trabajadora de una reconocida zapatería ubicada sobre calle San Martín, en pleno centro de la ciudad, explicó que actualmente los clientes buscan opciones económicas y priorizan el bolsillo antes que cualquier otra cosa.
“Ahora el calzado de invierno, como borcegos, botas y zapatillas, está en un rango de precio económico. No se vende tan caro como otros años”, sostuvo.
Según detalló, la decisión de no aumentar demasiado los precios responde directamente a la realidad económica que atraviesan muchas familias. “Si la gente tuviera el dinero, quizás se vendería más caro, pero hay mucha gente sin trabajo y los sueldos son bajos. La gente busca mucho precio”, expresó.
En ese sentido, comentó que actualmente cuentan con ofertas, rebajas y remates de algunos productos para intentar sostener las ventas. En calzado de dama, los precios arrancan desde los 25 mil pesos y pueden llegar a 80 o 90 mil en modelos nuevos. Para hombres, los valores parten desde los 30 mil pesos en adelante.
Además, explicó que trabajan con distintas alternativas de financiación: “Tenemos promociones con Naranja en 5 cuotas sin interés, Banco Patagonia en 3 y 6 cuotas, y también opciones bancarizadas en 1 y 3 cuotas sin interés”.
También destacó el uso de herramientas de débito financiado, aunque aseguró que la mayoría de los clientes evita el crédito tradicional. “Son muy pocos los que compran con tarjeta de crédito. La mayoría opta por débito o efectivo, por una cuestión de no tener cuentas de acá en adelante”, indicó.
En efectivo, el local ofrece un 15% de descuento, mientras que gran parte de las promociones vigentes son sin interés.
“Nosotros mantenemos precios del año pasado, no se aumentó nada. Incluso algunos calzados se rebajaron. Hace un año que estamos con el mismo precio”, afirmó.
Sin embargo, reconoció que el panorama comercial sigue siendo complicado y que hay jornadas enteras sin movimiento. “Las ventas bajaron mucho. Hay días que no se vende nada. Podés estar dos horas esperando. La poca gente que entra compra, pero son días tranquilos, no comparado con años anteriores”, lamentó.
