Gimnasia y Esgrima de Comodoro Rivadavia cosechó una victoria de oro en Santiago del Estero. En un final para el infarto, el elenco patagónico se impuso por 80 a 79 ante Quimsa, gracias a una conversión agónica de Anyelo Cisneros a falta de apenas 2,4 segundos para el cierre del encuentro.
Con este resultado, el «Verde» mete un imponente 2-0 en la serie final de la Liga Nacional de Básquetbol y se ilusiona con gritar campeón ante su gente.
Tras el festejo en el vestuario visitante, el gran protagonista de la noche dialogó sobre las claves de un partido sumamente complejo, que requirió de una enorme muestra de carácter.
Reacción a tiempo y ajustes tácticos
Cisneros reconoció que el arranque del juego no fue el ideal y que el equipo sintió el desgaste inicial ante un rival de fuste: «Nos costó el inicio del partido. Quimsa es un equipo que tiene muchos jugadores buenos, anotadores, y arrancaron muy fuerte. Nosotros tuvimos un poquito de bajón de energía», admitió el jugador en declaraciones a Básquet Plus, haciendo hincapié en que la intensidad mostrada en el primer punto de la serie no fue la misma en los primeros minutos de anoche.
Sin embargo, la capacidad de lectura del cuerpo técnico y la templanza del plantel permitieron enderezar el rumbo en los dos últimos cuartos. «En la segunda mitad hicimos unos ajustes que fueron necesarios para conseguir esta bonita victoria. Ajustamos la defensa del pick and roll, comenzamos a jugar fondo y a ellos les costó un poquito», detalló el alero respecto a la clave táctica que frenó el poderío santiagueño.
Revancha personal y mentalidad ganadora
El venezolano no había quedado del todo conforme con su rendimiento en el primer partido de la llave, por lo que tomó este compromiso como una revancha personal para aportarle soluciones al esquema de Pablo Favarel: «Siempre hay que estar preparado. Yo soy de los que piensa que todos los partidos no son iguales. En el primer partido no me cayeron los tiros, quizás no tuve un excelente juego, pero hoy vine mentalizado en hacer las pequeñas cosas que sé hacer y, gracias a Dios, me salieron las cosas bien».
Esa mentalidad fue el factor común de un Gimnasia que supo digerir desventajas de 14 puntos, pasar al frente, volver a quedar 10 unidades abajo y, aun así, mantener la cabeza fría para golpear en el momento justo. «Lo que tiene este equipo es que todos mis compañeros nunca nos rendimos. Independientemente de las circunstancias, siempre luchamos los partidos hasta el final. El partido no se termina hasta que se acaba, y si uno insiste, juega físico y lo lucha, ahí están los resultados», sentenció con orgullo.
Lo que se viene en Comodoro
Con la serie sumamente favorable, el «Verde» tendrá la gran chance de definir la historia en el Socios Fundadores. Al ser consultado sobre si el factor clave para los próximos juegos pasará por lo táctico, lo físico o el manejo de la ansiedad, Cisneros se mostró muy claro sobre cuál debe ser el camino a seguir:
«Lo más importante va a ser mantener el plan de juego, confiar en el trabajo del staff y estar concentrados los 40 minutos. Jugar físico, como siempre lo hacemos, y luchar hasta el final.»
Respecto a la inevitable carga emocional que significará jugar por el título ante su público, el héroe de la noche concluyó con naturalidad: «La ansiedad y los nervios siempre van a estar, pero uno lo va a controlar».
