La semifinal que este miércoles disputarán Argentina e Inglaterra por el Mundial 2026 volverá a despertar emociones que trascienden lo deportivo. Para quienes combatieron en la Guerra de Malvinas, el cruce representa un recuerdo inevitable de uno de los capítulos más dolorosos de la historia argentina.
Así lo expresó Rodolfo Gollob, veterano de Guerra de Malvinas, quien reconoció que, si bien entiende la postura del entrenador Lionel Scaloni al señalar que «es un partido de fútbol», para quienes estuvieron en las islas el sentimiento es diferente.
«Yo entiendo a Scaloni cuando dice que es un partido de fútbol, pero para nosotros son nuestros enemigos. No es un partido más», afirmó.
Gollob recordó que el 15 de julio de 1982 llegaron a Puerto Madryn los últimos soldados argentinos tras la caída de Puerto Argentino, una fecha que permanece grabada en la memoria de todos los excombatientes.
«Venimos cargados de emoción desde Qatar y ahora nos toca otra semifinal contra Inglaterra. Ojalá podamos jugar otra final con Argentina», expresó.
El veterano también evocó el Mundial de México 1986, cuando Diego Maradona lideró la histórica victoria ante Inglaterra mientras muchos excombatientes aún atravesaban las difíciles consecuencias del regreso de la guerra. «En el ’86 estábamos golpeando puertas porque nuestro regreso fue muy difícil», recordó.
Gollob contó que regresó al país el 21 de junio de 1982. Llegó en camilla al Hospital Regional de Comodoro Rivadavia, donde permaneció internado durante dos semanas antes de reincorporarse al Regimiento. Finalmente recibió la baja el 18 de agosto.
Uno de los recuerdos más fuertes de aquellos días sigue siendo el reencuentro con sus padres. «Cuando entró mi mamá y mi papá después de 86 días sin verlos… hasta el día de hoy me emociona. Cuando estuviste al límite de perder la vida, esas imágenes no se olvidan nunca.»
También rememoróque durante la guerra las comunicaciones eran prácticamente inexistentes. «Vivíamos hora a hora. En ese tiempo en Sarmiento casi no había teléfonos y comunicarse era muy difícil.»
Si bien aseguró que desea profundamente una victoria argentina, Gollob dejó en claro que el reclamo por las Islas Malvinas debe mantenerse exclusivamente por canales diplomáticos. «Si algún día se recuperan las Malvinas será por la vía diplomática. Eso no lo modifica un partido de fútbol.»
Finalmente, expresó su deseo de que el país vuelva a vivir el clima de unión que generan los grandes logros deportivos. «Ojalá todo el centro, todas las casas estén embanderadas como en el Mundial. El fútbol nos une. Ojalá la Scaloneta nos dé otra alegría y podamos abrazarnos todos festejando.»
