El arrepentido ex secretario de Obras Públicas de los tres gobiernos kirchneristas, José López, salió este jueves en defensa de la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner, dijo que “nunca” la vio como “organizadora o jefa de una asociación ilícita” y que declaró como imputado colaborador en 2018 por su situación personal y porque sintió la “obligación” de hacerlo.
“Nunca vi a Cristina Kirchner como organizadora o jefa de una asociación ilícita”, señaló en su declaración indagatoria ante el Tribunal Oral Federal 7 y además intentó contextualizar una frase de su declaración como arrepentido.
López buscó “aclarar dichos efectuados en otras declaraciones. El miedo que mencioné que tenía respecto de la ex presidenta tenía que ver con la forma de gestionar el Gobierno Nacional y en ese sentido mi temor era hacer mal el trabajo o perderlo. Era mi única fuente de ingreso”.
Sobre su confesión como arrepentido dijo: “Me sentí en la obligación de hacerlo y lo hice”, en relación a su declaración ante el fiscal federal Carlos Stornelli y su defensor el 17 de agosto de 2018. “Nunca hubo ningún secretario, secretaria” esa audiencia, remarcó.
López refirió que esa época estaba detenido en la causa por los bolsos en el convento y “vivía una situación de acecho mediático” con una situación de “absoluto aislamiento”.
“Si yo me hubiera encontrado en otra situación anímica y de salud seguramente no hubiera hecho esta declaración como arrepentido”, agregó. “Niego haber integrado una asociación ilícita”, continuó ya entrando en la acusación en su contra.
López comenzó a ser indagado este jueves en el juicio por los Cuadernos y para ello se lo trasladó a primera hora de la mañana desde la cárcel de Ezeiza, donde cumple una pena de 13 años de cárcel unificada por el caso Vialidad y por enriquecimiento ilícito, a raíz del episodio que lo llevó a la fama mediática en junio de 2016: el intento de esconder bolsos con 9 millones de dólares en un convento de General Rodríguez.
López fue ingresado a la sala de audiencias en el subsuelo de Comodoro Py 2002 custodiado por miembros del Servicio Penitenciario Federal.
El ex funcionario estuvo al frente de la obra pública durante los gobiernos de Néstor Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner y permanece detenido desde junio de 2025, cuando se presentó en tribunales para comenzar a cumplir la pena de seis años de cárcel por el caso Vialidad. Esa condena quedó unificada en 13 años de prisión con la causa de los bolsos de convento y portación ilegal de arma.
Hasta el momento, la mayoría de los arrepentidos, incluido el remisero autor de los cuadernos, Oscar Centeno, se negaron a declarar y guardaron silencio.
La defensa de López había pedido al Tribunal Oral Federal 7 a principios de este año que quede fuera del debate por razones de salud, pero una pericia concluyó que puede afrontar el juicio y la instancia de declaración. López ya visitó Comodoro Py desde la cárcel el 4 de marzo pasado para asistir a la primera audiencia de otro proceso al que es sometido, el fraude con viviendas sociales del programa “Sueños Compartidos”.
Qué dijo como arrepentido
Durante la investigación de la causa Cuadernos, López declaró como imputado colaborador y describió un presunto sistema de recaudación ilegal ligado a la obra pública. “Yo lo que puedo aportar es específicamente de las obras viales, que eran justamente las obras de mayores montos que se manejaron en la Secretaría de Obras Públicas.
Durante el período 2005-2010 se desarrolla un sistema que consistía en recaudar y mi función era coordinar con Daniel Muñoz para que él fuera el depositario de lo que las empresas que había nominado Wagner pudieran aportar”, sostuvo.
López se refirió así al fallecido secretario privado del ex presidente Néstor Kirchner, Daniel Muñoz, y a Carlos Wagner, ex titular de la Cámara Argentina de la Construcción también arrepentido y que es ahora juzgado junto con él.
Según López, los pagos ilegales tenían porcentajes definidos: “Los porcentajes variaban entre el 3, 5 y rara vez el 7 por ciento. Se desarrollaban en los anticipos financieros o sobre los certificados. El anticipo financiero era el 10 por ciento de la obra y de ese porcentaje se cobraba el cinco por ciento”.
También describió la logística de las entregas de dinero: “Las entregas a Muñoz eran de dos a tres veces por semana, entre 100 mil y 300 mil dólares o euros. Cuando había una entrega, personas que desconozco, vinculadas con Muñoz, se comunicaban conmigo a un teléfono punto a punto. Sonaba al menos tres veces por semana. Nunca realicé una llamada desde ese teléfono; estaba prendido las 24 horas”.
Sobre el origen del dinero hallado en los bolsos del convento de General Rodríguez en 2016, afirmó: “Esa plata era de la recaudación”.
Esta será la última audiencia dedicada a las indagatorias: el martes pasado fue el turno de los ex secretarios de Transporte del kirchnerismo Ricardo Jaime y Juan Pablo Schiavi.
Llegan los testigos
El juicio, que abarca hechos entre 2003 y 2015 y tiene a 86 acusados, entrará en una nueva etapa a partir de mayo. El Tribunal ya fijó audiencias y convocó testigos para todos los martes y jueves en Comodoro Py, bajo modalidad semipresencial.
Entre los primeros figuran periodistas para el martes 5 de mayo y el jueves siguiente será el turno de la ex esposa de Oscar Centeno,Hilda Horovitz; la ex secretaria de Néstor Kirchner, Miriam Quiroga; y Jorge Bacigalupo, el amigo del remisero arrepentido autor de los cuadernos que se los guardó en medio de una disputa que Centeno mantenía con su pareja de entonces.
