Si las mañanas de Comodoro Rivadavia son un reto diario para quienes intentan conectar la zona norte con el sur de la ciudad alrededor de las siete y media, la jornada de hoy sumó un factor que tornó la situación insostenible: la persistente y torrencial lluvia.
El habitual flujo vehicular, que ya de por sí pone a prueba la paciencia de los conductores a esa hora, se vio drásticamente afectado por las condiciones climáticas. La visibilidad reducida y la calzada completamente anegada transformaron las arterias en ríos urbanos, obligando a circular a velocidad de hombre.
El punto más crítico se registró, como es habitual, en el embudo que se forma camino al sur, justo antes del ingreso al Camino del Centenario, a la altura del histórico Chalet Huergo. Imágenes de video captadas en el lugar muestran una larga y compacta fila de vehículos con las luces de emergencia encendidas, avanzando casi por inercia bajo la lluvia incesante.
«Lo que normalmente me lleva 15 minutos hoy me llevó más de 40», comentó un vecino visiblemente frustrado que intentaba llegar a su trabajo en el Centro. «La lluvia no perdona, pero el tránsito acá a esta hora siempre es un desastre y con esto empeora todo».
La acumulación de agua sobre el asfalto generó peligrosos espejos de agua, elevando el riesgo de accidentes. Ante este escenario, las autoridades municipales reiteran el llamado a la «extrema precaución», solicitando a los conductores mantener la calma, aumentar la distancia de frenado y evitar maniobras bruscas.
La situación vial en Comodoro sigue siendo un tema pendiente que se agrava ante eventos climáticos como el de hoy. Mientras tanto, a los vecinos solo les queda armarse de paciencia y salir con aún más tiempo de anticipación para evitar quedar atrapados en este laberinto vehicular.
