La Colectividad Sudafricana recordó la llegada de los boer a la Patagonia

La sangrienta ocupación británica de sus tierras a principios del siglo pasado los empujó a buscar un destino mejor al otro lado del Atlántico, a donde arribaron el 4 de junio de 1902. Como cada…

domingo 05/06/2011 - 16:50
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La sangrienta ocupación británica de sus tierras a principios del siglo pasado los empujó a buscar un destino mejor al otro lado del Atlántico, a donde arribaron el 4 de junio de 1902.

Como cada año, el 4 de junio la colectividad boer recuerda el arribo de los colonos sudafricanos a las costas Chubut. Así, los descendientes de esos pioneros en Comodoro Rivadavia, se congregaron ayer junto a las autoridades en el bulevar de Alsina y Rawson para homenajearlos.

En el acto estuvieron presentes los integrantes de la Federación de Comunidades Extranjeras; su reina Daiana Venter –perteneciente a la colectividad sudafricana–; el viceintendente Sergio Bohe, el titular de la agencia municipal de Cultura, Abel Reyna, y el secretario de Desarrollo Humano, Mariano Almirón.

En el inicio de la ceremonia las autoridades municipales izaron el pabellón nacional sudafricano y los descendientes de los colonos hicieron lo mismo con el símbolo patrio argentino, al son de las estrofas de ambos himnos nacionales.

La presidenta de la Asociación Sudafricana, Norma Herrera de Blackie, en una génesis del inicio del capítulo triste de la historia sudafricana, trajo al recuerdo que desde 1698 -año de la primera colonia holandesa en Sudáfrica- las corrientes de inmigrantes se integraban por hugonotes franceses, calvinistas alemanes, protestantes holandeses y anglicanos ingleses, que promovieron la explotación agrícola ganadera.

Así contextualizó que cuando la ocupación británica se oficializó, los boer se negaron a vivir bajo las leyes impuestas a la colonia del Cabo, por lo que en la década de 1830 se movilizaron a territorios del interior en un éxodo que les tomó ocho años completar. De allí surgieron los estados libres, donde el descubrimiento de las riquezas minerales despertó el interés británico y la resistencia boer y el avance desembocó en la guerra.

Blackie recordó que tal enfrentamiento –extendido entre 1899 y 1902– terminó con las esperanzas de independencia de los boer.

El implante inglés de una política de aniquilación, provocó la quema de todas las granjas boer de los tres estados independientes y la creación de campos de concentración donde murieron 26.000 mujeres y niños. Así, en 1902, las heridas abiertas por la guerra impulsaron el ánimo migratorio, rechazando la idea de vivir en su tierra bajo pabellón británico.

(El Patagónico)

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