Este jueves comenzaron las tareas de desmantelamiento de los paneles que forman parte de la estructura de la denominada Escalera 8, afectada por el derrumbe del edificio de LU4 ocurrido en 2023. El inicio de los trabajos fue recibido con alivio por los vecinos damnificados, luego de aproximadamente 30 meses de reclamos y gestiones.
Liliana Orozco, damnificada por el derrumbe, expresó su satisfacción por el comienzo de la obra y remarcó el extenso tiempo de espera. “30 meses fueron los que pasaron a la fecha, desde que salimos un 23 de febrero de 2024”, señaló.
Según explicó, la obra contempla un plazo de ejecución de 180 días y comprende tanto el desmantelamiento de la estructura existente como la posterior construcción de una nueva estructura liviana y en seco.
Además, uno de los puntos centrales del proyecto será garantizar el correcto drenaje del agua. Por tratarse de un sector ubicado en desnivel, debajo de la base de la escalera deberá construirse una especie de canal o cauce que permita respetar el recorrido natural del agua y evitar la acumulación de humedad.
“Por debajo de lo que es el módulo, la base de la escalera, tiene que haber como una especie de canal que haga que drene el agua que se deposita en el patio”, explicó Orozco, quien advirtió que la humedad podría afectar aún más las bases de la estructura.
Reclamo por asistencia para cuatro familias
El inicio de la obra también volvió a poner en primer plano la situación de las familias que permanecen afectadas por las consecuencias del derrumbe.
Orozco aseguró que cuatro familias se encuentran actualmente en una situación de extrema vulnerabilidad y reclamó una respuesta urgente de los organismos correspondientes.
“Estas familias están muy, muy apremiadas. Si ustedes hablan con ellos, les van a decir que están pasando una situación muy crítica porque o pagan los medicamentos o pagan el alquiler, y las dos cosas no pueden”, manifestó.
La damnificada señaló que, durante estos meses, los vecinos fueron convocados para completar documentación y realizar distintos trámites, pero que la asistencia económica prometida para afrontar los alquileres nunca llegó a concretarse.
“Nunca recibieron ayuda. Sí los llamaron, los hicieron ir, les llenaron papeles, pero nunca les dieron una ayuda”, afirmó.
En ese sentido, pidió especialmente la intervención de la Secretaría de Desarrollo Humano y Familia y de la delegación del Ministerio correspondiente en Comodoro Rivadavia para acelerar la asistencia a las familias.
Orozco también hizo hincapié en el impacto que tuvo la pérdida de sus viviendas sobre la salud de los damnificados. “Llevan 30 meses peleando con su salud. Para una persona mayor perder su hogar no significa nada”, sostuvo, y aseguró que el deterioro en la salud de algunos vecinos ha sido “gravísimo”.
Tras años de reclamos y gestiones, el inicio de los trabajos representa un avance esperado por los damnificados, aunque desde el sector remarcan que todavía quedan respuestas pendientes para quienes continúan atravesando las consecuencias sociales y económicas del derrumbe.
