José Glinki analizó en El Comodorense Stream la situación política y económica de Chubut y planteó un diagnóstico centrado en el deterioro institucional, la fragmentación del peronismo y la necesidad urgente de una estrategia clara para la provincia.
El diputado nacional hablo sobre el gobierno provincial y dijo «coincido con el diagnóstico, es el problema más de fondo de la provincia. Hay algo de lo novato. Va y viene con sus amigos, sobre todo en el sistema judicial. Ha habido una manipulación jurídica, como en el gobierno de Macri. En el caso de Carpintero Palma, la expulsión de Petri, y fueron contra la Asociación de Magistrados. Mucha vociferación en los medios. Me da la sensación de que es el deterioro institucional», afirmó Glinki-
Además relacionó ese fenómeno con un contexto nacional polarizado: «No es que no hubo tensiones, no es algo que no haya ocurrido, pero me da la sensación de que el clima de época, como el de Milei, fue caldo de cultivo para un abuso de poder de parte del gobernador».
Sobre el estilo político del mandatario provincial, dijo: «Torres se acuesta libertario y se levanta peronista, depende el día. Me da la sensación de que hay mucha soledad en el gobernador; los partidos son la posibilidad de estructurar. A veces hay un poco de ansiedad, veo cierto alineamiento de parte del peronismo».
Acerca de la oposición, Glinki sostuvo que el peronismo no supo transformar la crisis en liderazgo: «Me parece que el peronismo no fue a la lógica del conflicto. Ahora Torres te la hace fácil, Torres te deja el escenario para ser una oposición fuerte.»
Señaló además la división interna: «El peronismo unido que superaba el 65% ya no pasa más». Sobre liderazgos y oportunismos, añadió: «Con todo el respeto que me merece Massoni, él es el ejemplo del cambio de camiseta, de poder estar en cualquier lado.»
En su diagnóstico sobre la gestión, fue contundente respecto a la falta de un plan claro: «Es un gobierno que no tiene ministros, que no tiene objetivo de gestión, para el que todos los problemas son de carácter financiero, y que se volvió a endeudar. No resolvió el canje de la deuda anterior. Él pensaba que se iba a liberar del pago, pero hay que ver; va a tener problemas para pagar sueldos.» Pese a las críticas, subrayó la capacidad política de Torres: «Yo no voy a subestimar a un gobernador que demostró que en cuatro años llegó a la gobernación.»
En materia de recursos y desarrollo provincial, Glinki reclamó mayor soberanía y definiciones claras. Preguntó por inversiones que, en su opinión, no agregan valor: «Hay 25 millones de dólares, es una inversión que no agrega valor a la Argentina». Y sobre YPF y la subordinación a decisiones nacionales señaló: «Para mí hay algo que es muy zarpado, que es con la salida de YPF. Pasó por un nivel… somos hoy el patio trasero de las decisiones que toman en Buenos Aires.»
En cuanto a la conducción del peronismo, hizo autocrítica y reclamó asumir responsabilidades concretas: «El problema son los dirigentes. Gente experta milita en contra por los dirigentes, porque no le creen a los dirigentes, yo me pregunto.» Añadió que para recuperar la iniciativa es necesario orden interno y liderazgo con ascendencia: «Para conducir tenés que dar la talla, y lo digo como autocrítica; no es que hablo de la tribuna de mi casa o como un YouTuber. Tenés que tener ascendencia sobre los compañeros.»
