“El que lo diga, está mintiendo”, aseguró el secretario de Seguridad y Justicia de la Provincia, quien explicó el contexto en el que se dio la salida del ministro Zaffaroni del edificio escolar de Comodoro Rivadavia tras once horas de permanencia en el interior.
“Creo que se les fue de la mano la protesta, hubo palabras muy fuertes, hubo extorsión y amenazas cuando afirmaban que sólo salía si renunciaba o brindaba el aumento”, expresó el secretario de Seguridad y Justicia, José Glinski, y aseguró que “este marco no estaban dadas las condiciones y los hechos lo demostraron, con los que salieron antes y después del ministro, que fueron golpeados”.
Tras el encierro de once horas que sufrió el ministro de Educación, Luis Zaffaroni, ante una manifestación de la Regional Sur de ATECh en una escuela de Comodoro, Glinski consideró que “acá hay no solo una privación ilegítima de la libertad donde un ministro fue virtualmente rehén, y muchos somos rehenes de la situación en la que la mayoría de la comunidad educativa no está de acuerdo”.
Al respecto indicó que “la Fiscalía de Estado está evaluando hacer una presentación en este sentido”, al tiempo que aseguró que “va a haber una denuncia por lesiones hacia los efectivos policiales y funcionarios que fueron golpeados”.
El secretario de seguridad y Justicia del Chubut destacó el accionar de la Policía del Chubut ayer y remarcó que “ante situaciones de extrema violencia, no hemos actuado con represión”.
“Tenemos muy claro lo que tenemos que hacer con el uso de la fuerza pública. La Policía tiene esa potestad y sin embargo no lo hemos hecho. Sabemos de las consecuencias de entrar en una espiral de violencia, y en estos grupos siempre hay quienes que pretenden que sucedan algunas cosas para justificar otras”, remarcó.
“El que diga que se podía salir por la puerta principal está faltando a la verdad”, enfatizó Glinski, y ejemplificó que durante el día “no se pudo entrar a relevar el personal policial, ni acercarles agua, escupieron al comisario mayor José de la Cruz Castillo -la máxima autoridad policial de la ciudad-, le pegaron a los funcionarios, le tiraron huevazos y harina a las supervisoras”.
Asimismo recordó que “los únicos lesionados son los policías que debieron ser atendidos y un funcionario”.
“El ministro accede a tener una reunión por problemas internos del establecimiento que le plantean, ni siquiera era por las cuestiones propias del conflicto, y ahí fue emboscado”, sostuvo, indicando que durante la jornada se evaluó la situación para no generar más provocaciones, y por eso se retiró Infantería, y se trabajó con personal convencional completamente desarmado.
En cuanto al proceso de apertura de las escuelas, Glinski señaló que “dimos cumplimiento a un oficio judicial de la Fiscalía, si no la Justicia nos puede decir que no cumplimos una orden judicial y esto también es grave. No fuimos a romper la protesta ni a impedir las manifestaciones”.
En este contexto, “nos pareció políticamente correcto que el cumplimento de este oficio se realizara junto a funcionarios porque hay argumentos que se deben dar ante esa situación, y no íbamos a exponer al personal policial a que fuera solo, porque no es tarea de la Policía dar este tipo de explicaciones”.
