«Veía una remera que costaba $10.000 y acá la vendían a $50.000»: la sorpresa de un emprendedor tucumano al llegar a Comodoro

Mateo Politi contó cómo nació Caimán y cómo se instaló en la ciudad. «No entendía nada», recordó sobre sus primeros días.

martes 23/06/2026 - 23:03
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Mateo Politi, dueño de la tienda Caimán, recordó cómo fue su llegada a Comodoro Rivadavia en 2022 y reveló qué fue lo que más lo sorprendió cuando comenzó a recorrer los comercios de la ciudad.

Durante una entrevista en el programa de streaming Sin Traducción, contó que venía de trabajar en el rubro de la indumentaria en Tucumán y que, antes de instalarse definitivamente en la ciudad, llegó de vacaciones impulsado por su madre.

«Yo recién salía de Buenos Aires, donde compraba la ropa, y veía por ahí una remera que valía 10 lucas y acá la vendían a 50. No entendía nada», recordó. Según explicó, en Tucumán estaban acostumbrados a trabajar con márgenes de ganancia mucho más reducidos.

«Nosotros comprábamos una prenda a 10.000 y la vendíamos a 15.000. Le ganábamos un 40 o un 50 por ciento. Acá veía que multiplicaban por cuatro o por cinco el precio y me volví loco. Dije: ‘¿Qué estoy haciendo allá?'», relató.

Fue entonces cuando tomó la decisión de probar suerte en Comodoro. Cargó su vehículo con mercadería y recorrió más de 2.000 kilómetros desde Tucumán para instalarse en la ciudad. «Me vine solo, con el auto lleno de ropa. Encontré un local en el Coliseo y arranqué», contó.

Sin embargo, los primeros días le dejaron otra sorpresa. Acostumbrado a vender conjuntos completos y promociones, comenzó a ofrecer los denominados «combos» de ropa, una modalidad que, según sostuvo, no era habitual en la ciudad. «Yo ponía el outfit completo a determinado precio y la gente me preguntaba cuándo cerraba. Vinculaban el precio con una liquidación», recordó entre risas.

Politi explicó que para él ya representaba un buen negocio vender una prenda al doble de su costo, ya que venía de trabajar con márgenes mucho menores.

«Yo compraba a 10 y vendía a 20. Me hacía cargo de la encomienda y de todo. Pero cuando llegué acá dije: ‘No sé qué está pasando'», concluyó.

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