Amedy Coulibaly contactó a una señal de televisión y reconoció el número de homicidios que había cometido en la tienda kosher que mantenía tomada. Luego, la policía irrumpió en el lugar y lo eliminó.
La comunicación con la señal BFM-TV se produjo a las 15:00, hora francesa, y en ella afirmó «haber sincronizado» los ataques con los hermanos Said y Cherif Kouachi, que mantenían copada una imprenta en otro extremo de la ciudad.
«A ellos les tocaba Charlie Ebdo (por la revista atacada por los hermanos yihadistas el miércoles 7 de enero) y a mí los policías», aseguró. Cumplieron sus terroríficas misiones: en la redacción de la revista satírica fueron asesinadas 12 personas y el jueves 8 Coulibaly mató a una uniformada.
En la especie de entrevista que concedió, se autoproclamó del Estado Islámico, mientras que los Kouachi, que también hablaron con esta cadena de TV, dijeron ser de Al Qaeda.
Tras varias horas de asedio, la policía francesa asaltó la tienda kosher que Coulibaly mantenía bajo su poder. El terrorista fue abatido y aparecieron los cuerpos de sus víctimas. Hasta la reproducción de su confesión, no se sabía en qué circunstancias habían caído los rehenes cuyos cuerpos recuperaron las autoridades. Ahora se sabe que fue el propio yihadista quien los asesinó antes de la irrupción policial.
