El próximo rival de la Selección Argentina en los cuartos de final del Mundial 2026 será Suiza, un adversario que inevitablemente remite a uno de los partidos más sufridos del ciclo de Alejandro Sabella rumbo a la final de Brasil 2014.
Aquel 1 de julio, en el Arena Corinthians de San Pablo, la Albiceleste llegaba como favorita para los octavos de final. Sin embargo, desde el inicio quedó claro que no sería una tarde sencilla.
Suiza planteó un partido inteligente, con mucha disciplina táctica y salidas rápidas de contraataque. Apenas comenzado el encuentro, Xherdan Shaqiri comandó una acción que terminó con una de las primeras grandes atajadas de Sergio Romero, un anticipo de lo que sería un duelo cargado de tensión.
Argentina respondió con Lionel Messi como eje de cada ataque. Ángel Di María, Gonzalo Higuaín, Ezequiel Lavezzi y el propio capitán generaron varias ocasiones, pero se encontraron una y otra vez con Diego Benaglio, figura del conjunto europeo.
Los 90 minutos reglamentarios terminaron sin goles. La sensación era que cualquier error podía definir la serie y que los penales aparecían cada vez más cerca.
En el suplementario el desgaste físico empezó a sentirse en ambos equipos. Suiza mantuvo el orden defensivo y Argentina siguió insistiendo, aunque sin encontrar claridad en los últimos metros.
Cuando todo parecía encaminado a la definición desde los doce pasos, apareció la sociedad que tantas alegrías le dio al seleccionado. A los 117 minutos, Messi dejó atrás a dos rivales y asistió a Di María, que definió cruzado de primera para marcar el 1-0 que desató el desahogo argentino.
Pero todavía faltaba una última escena para el infarto. En la jugada siguiente, Suiza tuvo el empate: tras un centro al área, Blerim Džemaili cabeceó, la pelota pegó en el palo y volvió a impactar en su cuerpo antes de salir desviada. Argentina sobrevivió a esa acción y selló una clasificación dramática a los cuartos de final.
Aquella victoria terminó siendo un punto de inflexión para el equipo de Sabella, que luego eliminó a Bélgica, superó a Países Bajos por penales y alcanzó la final del Mundial.
Doce años después, el destino vuelve a cruzar a argentinos y suizos en una Copa del Mundo. La Selección de Lionel Scaloni llega a los cuartos tras una agónica remontada frente a Egipto, mientras que Suiza avanzó luego de eliminar a Colombia por penales.
