Aislados en zona norte: Vecinos de Kilómetro 18 caminan hasta 4 kilómetros por la falta de transporte interno

La referente del barrio Kilómetro 18, Raquel Schmit, expuso las severas deficiencias que padece la comunidad respecto al servicio de transporte público de pasajeros en el sector norte de Comodoro Rivadavia.

jueves 02/07/2026 - 12:42
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La vecina remarcó que, al tratarse de un barrio joven, carecen de un recorrido interno, lo que obliga a niños, trabajadores y adultos mayores a caminar extensas distancias para llegar a la única parada disponible. Asimismo, cuestionó el actual esquema de frecuencias —reducido a solo tres pasajes por franja horaria— y la total desprotección que sufren los usuarios durante los fines de semana.

La conectividad y el acceso a los servicios básicos continúan siendo un factor de fuerte desigualdad para los barrios más alejados del casco céntrico de Comodoro Rivadavia. En esta oportunidad, los residentes de Kilómetro 18 unificaron su reclamo para exigir una reestructuración urgente en las líneas de colectivos que recorren la zona norte periurbana.

A través de El Comodorense Portal de Noticias, Schmit valoró la posibilidad de analizar nuevas propuestas de transporte, pero advirtió que la realidad diaria de las familias es insostenible bajo las condiciones vigentes.

Un barrio joven que camina entre la desprotección y las distancias

La principal problemática radica en que las unidades de transporte público solo llegan hasta el acceso exterior del sector, dejando desamparados a quienes residen en el interior del entramado urbano en pleno desarrollo.

«Nosotros somos un barrio muy joven y todavía no tenemos un recorrido interno. Si bien hay un colectivo justo en la entrada, lo que buscamos es unir los kilómetros de zona norte y que el colectivo entre al barrio con más recorridos, más paradas y más entradas», explicó la referente.

Esta falta de ingresos se traduce en un esfuerzo físico diario de magnitudes preocupantes para los sectores más vulnerables de la población:

  • Escolares en riesgo: Schmit detalló que muchas madres y niños deben caminar hasta 4 kilómetros para alcanzar la parada. Esta situación afecta directamente a los alumnos que asisten a establecimientos educativos de la zona, como el Liceo Militar, complicando severamente su llegada a las aulas.
  • Adultos mayores y salud: La situación empeora para quienes padecen condiciones médicas crónicas o son de avanzada edad, quienes se ven obligados a transitar largas distancias a pie y a la intemperie, muchas veces en horarios de madrugada, para asistir a sus turnos médicos.

Frecuencias insuficientes y el vacío de los fines de semana

Al problema de las distancias se le suma un cronograma de horarios que resulta a todas luces escaso para la demanda laboral y educativa de la zona. Actualmente, el colectivo pasa únicamente tres veces a la mañana, tres veces al mediodía y tres veces a la tarde.

La referente vecinal hizo especial énfasis en el impacto negativo que este esquema genera en la dinámica de la comunidad, puntualizando que «falta mucha más frecuencia». El escenario se vuelve crítico al llegar el cierre de la semana laboral:

«Planteamos la necesidad de frecuencias los fines de semana, que es cuando no hay. Hay mucha gente que sale a trabajar, como los enfermeros y personal de salud, que terminan saliendo muy temprano o llegando tarde a sus puestos porque no tienen cómo ir», concluyó Schmit, reiterando el pedido a las autoridades municipales y a la empresa prestataria para que se atiendan las necesidades del sector de manera prioritaria.

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