La cifra de víctimas fatales por el doble terremoto que golpeó a Venezuela continúa en aumento. A un día de los sismos de magnitud 7,2 y 7,5 en la escala de Richter, las autoridades confirmaron al menos 235 personas fallecidas, mientras los rescatistas mantienen una intensa búsqueda de sobrevivientes entre los edificios colapsados.
Además de los muertos, se contabilizan 1.520 heridos, en tanto que la cantidad de desaparecidos sigue siendo motivo de controversia. El Gobierno venezolano informó que hay 157 personas cuyo paradero aún se desconoce, aunque un registro ciudadano eleva esa cifra a más de 38.000 casos.
Tras los dos terremotos principales se registraron 138 réplicas, lo que dificultó las tareas de rescate y obligó a evacuar nuevas zonas por riesgo de derrumbes.
Uno de los escenarios más dramáticos se vive en Altamira, Caracas, donde un edificio de 22 pisos colapsó por completo y decenas de equipos de emergencia trabajan entre los escombros en busca de víctimas.
La situación también es crítica en el estado de La Guaira, declarado oficialmente como “zona de desastre”. Allí, la presidenta Delcy Rodríguez supervisó los operativos de búsqueda y asistencia a los damnificados en las localidades más afectadas.
Mientras continúan las tareas de rescate, comenzó a llegar la ayuda internacional. Estados Unidos anunció el envío de equipos especializados en búsqueda y rescate, además de asistencia humanitaria para las víctimas.
Por su parte, el Gobierno argentino expresó su solidaridad con el pueblo venezolano y manifestó sus condolencias a las familias afectadas por la tragedia.
La dirigente opositora María Corina Machado también se pronunció tras el desastre y llamó a la población a mantener la unidad y la fortaleza frente a la emergencia.
En el plano económico, el Fondo Monetario Internacional (FMI) aprobó una asignación extraordinaria de 200 millones de dólares para colaborar con la respuesta inmediata y las primeras tareas de reconstrucción del país.
Las autoridades advirtieron que el número de víctimas podría seguir aumentando a medida que avanzan los trabajos de remoción de escombros en las zonas más afectadas.
