Se cumple un año de la desaparición de Pedro y Juana: la reconstrucción del caso y el estado de la causa

Salieron el 11 de octubre desde Comodoro hacia Camarones. La camioneta hallada en Zanjón de Visser, las hipótesis en juego y los datos de una investigación que sigue abierta a doce meses.

domingo 11/10/2026 - 11:14
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El destino era festejar el aniversario de Camarones. Las valijas estaban listas, la Toyota Hilux color champagne tenía el tanque lleno y la ilusión de Pedro Alberto Kreder y Juana Inés Morales era la de cualquier matrimonio que planea una escapada de fin de semana.

Salieron de Comodoro aquel sábado 11 de octubre, pero nunca llegaron a cruzar el acceso al pueblo. Hoy, al cumplirse doce meses exactos de su partida, la pregunta sigue retumbando en la estepa de Chubut: ¿qué pasó con Pedro y Juana?

La reconstrucción de las horas previas al misterio muestra los últimos pasos trazados por la pareja. A las 9:53 de la mañana de aquel sábado, sus teléfonos celulares emitieron la última señal registrada por las antenas en la zona de Caleta Córdova, al tiempo que las cámaras de seguridad urbanas registraron la camioneta circulando hacia el norte.

La alarma familiar no tardó en encenderse tras un fin de semana sin noticias, lo que derivó en la denuncia radicada el lunes 13 y el inicio de un operativo de búsqueda desesperado.

El primer hallazgo clave ocurrió el viernes 17 de octubre, cuando las cuadrillas de rescate localizaron la Toyota Hilux encajada en un terreno arcilloso dentro del paraje Zanjón de Visser, en el área protegida de Rocas Coloradas, a unos 45 kilómetros de Caleta Córdova.

El escenario que encontraron los peritos planteó más interrogantes que certezas: la camioneta estaba perfectamente cerrada con llave, manteniendo en su interior mercadería, agua, abrigos y elementos de camping intactos. Sin embargo, no había rastros de Pedro ni de Juana, y sus teléfonos móviles habían desaparecido del habitáculo.

A partir de ese momento, las fuerzas de seguridad desplegaron un rastrillaje exhaustivo por tierra, mar y aire que abarcó cañadones, grietas y la franja costera de Puerto Visser. Los investigadores contemplaron dos hipótesis principales.

Por un lado, la posibilidad de que hayan descendido del vehículo para buscar auxilio tras quedar encajados en el barro, sufriendo alguna desorientación o accidente en un terreno hostil. Por otro lado, el reclamo constante de la familia de Pedro, quienes insistieron en que el conductor conocía bien la zona y dudaban de que hubiera ingresado voluntariamente a ese sector, sugiriendo la potencial intervención de terceros o un hecho delictivo.

Con el correr de los meses, la causa intentó reactivarse mediante el ofrecimiento de una recompensa de 10 millones de pesos por parte del Ministerio de Seguridad de la Nación.

Si bien la medida derivó en un incremento de llamados de personas que creían haber visto a la pareja, cada uno de los datos fue auditado y descartado por los investigadores sin arrojar pistas concretas. A un año de la última vez que fueron vistos, la investigación permanece abierta formalmente, enfrentando el paso del tiempo y el silencio persistente del paisaje costero.

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