Son trabajadores vinculados al delegado Juan «Toja» Carabajal que a principio de este año fueron despedidos por la empresa Lufkin, por la finalización del contrato con SINOPEC.
Los petroleros decidieron encadenarse e iniciar una huelga de hambre frente a la base que esa operadora posee en Cañadón Seco al no ser contemplados, por ahora, de la posibilidad de ser reinsertados laboral, publica hoy el diario La Opinión Austral de Río Gallegos.
