El estremecedor final de Ángel López, el niño que falleció el pasado 5 de abril en el Hospital Regional de Comodoro Rivadavia, reabrió el debate sobre la responsabilidad del Estado y la Justicia en la protección de los menores. Su trágica partida se produjo apenas cinco meses después de una decisión judicial.
El menor ingresó al nosocomio local en un estado crítico de salud. Si bien las primeras versiones del entorno apuntaban a una descompensación repentina durante el sueño, los informes médicos y forenses posteriores arrojaron indicios compatibles con situaciones de violencia física, desmintiendo de plano aquella primera hipótesis y confirmando un cuadro de maltrato sostenido.
Frente a este desenlace y a otros casos resonantes ocurridos en 2026, la Asociación Argentina de Prevención del Maltrato Infanto Juvenil (ASAPMI) utilizó sus redes sociales para publicar un contundente descargo. «Los filicidios no ocurren de un instante para otro», sentenció la ONG en sus plataformas, remarcando que estas tragedias están precedidas «por señales de alarma, denuncias, intervenciones parciales y decisiones institucionales que no lograron proteger a niños, niñas y adolescentes».
A través de una serie de imágenes en su publicación, ASAPMI apuntó directamente a los juzgados y organismos de protección. En ese sentido, la entidad criticó duramente «las revinculaciones salvajes o forzadas», la falta de articulación entre dependencias y las intervenciones tardías. «Toda intervención debe orientarse por el Interés Superior del Niño», afirmaron, y dejaron un mensaje contundente para el sistema judicial: «Proteger no significa revincular. Y revincular nunca debe implicar exponer a un niño o una niña a nuevos riesgos».
Para evitar que historias como la de Ángel se repitan, la asociación propuso en sus redes tres medidas urgentes: implementar plenamente la Ley Lucio (N.º 27.709), tratar en el Congreso el proyecto de ley para sancionar y reparar el maltrato infantil, e instituir el 21 de junio como el Día Nacional de Concientización y Lucha contra el Filicidio. «En materia de infancia, los errores pueden tener consecuencias irreparables», concluyó la organización.
