A tres días del inicio del nuevo esquema de transporte público, las unidades recién estrenadas comenzaron a registrar los primeros hechos de vandalismo y falta de cuidado.
Pasajeros compartieron imágenes en las que se observan asientos rayados y una lata tirada.
La situación generó indignación entre los propios usuarios, quienes lamentaron el maltrato hacia el servicio a muy poco tiempo de su puesta en marcha.


