La vocera de las familias afectadas, Noemí Bilbao, visibilizó la angustiante coyuntura que atraviesan a diario por la falta de cobertura oficial.
Al respecto, Bilbao manifestó que “estamos pasando una situación muy, muy fea, triste; estamos sin los insumos de nuestros hijos que necesitan para vivir”.
Respecto de la contestación brindada por las autoridades sanitarias locales, la referente sostuvo que los canales administrativos se encuentran paralizados a nivel central. Bilbao remarcó que “desde el hospital es siempre la misma respuesta: que Provincia no manda; ellos acá ya mandaron los pedidos médicos, todo, pero Provincia no manda y es la única respuesta, no podemos tener una respuesta de ‘no hay’”.
Frente a la escasez de material de control y dosis, la representante gremial de las familias detalló la drástica determinación que deben tomar para resguardar la salud de sus hijos. Bilbao afirmó que “yo ya vine dos veces a internar a mi hija para decirle ‘mira, no tengo insumos, no tengo tiras para medir a mi hija, tiene que comer ahora, internamela’, porque si yo no tengo insumos para llevarla a mi casa, me la tienen que internar”, advirtiendo además que el ámbito hospitalario los expone a contagios intrahospitalarios de mayor gravedad por su condición.

Asimismo, la vocera precisó el alcance del problema y la red comunitaria que debieron conformar ante la ausencia estatal. Bilbao detalló que “nosotros somos un grupo y somos 80 personas; ronda desde los dos añitos, hay un bebé, y gente más adolescente”, valorando que “nos tenemos uno al otro y somos muy solidarios, nos pasamos los insumos que tenemos o que podemos conseguir para repartir al que necesita”.
En cuanto a los costos económicos que demanda la patología en el sector privado, Bilbao enfatizó la imposibilidad de afrontarlos de manera particular. La madre remarcó que el costo “ronda los 2 millones de pesos, un tratamiento por un mes”, añadiendo que “hoy con la situación que vivimos todos en la provincia, que no hay trabajo, no se podría; hacerme cargo de los insumos que por ley deberían de estar, no puedo”.
Finalmente, las familias ratificaron la continuidad del plan de lucha e insistieron en la urgencia de regularizar las entregas en toda la provincia. Bilbao concluyó con firmeza señalando que “el reclamo no va a parar porque esto se tiene que solucionar, no podemos seguir recibiendo ‘no hay’; o nos solucionan el problema de traer los insumos o van a tener que preparar el piso para internar a todos los niños hasta que tengamos insumos, porque no podemos llevar a nuestros hijos a morir a casa”.
