a situación económica continúa golpeando con fuerza a numerosas familias de Comodoro Rivadavia y en el barrio Abel Amaya la necesidad se hace cada vez más visible. Desde el comedor “Mu Lugar”, Marion Pérez contó que en los últimos meses aumentó la cantidad de vecinos que se acercan en busca de alimentos y elementos básicos para atravesar la situación.
Según explicó, muchas familias que anteriormente lograban sostenerse mediante trabajos esporádicos hoy ya no encuentran las mismas oportunidades. “Limpiaban viviendas, trabajaban de niñeras, planchaban, y los varones hacían changas de albañilería. Todo eso hoy ha recaído mucho”, señaló.
La falta de ingresos estables dejó a una importante franja de adultos sin posibilidades de cubrir las necesidades esenciales. “No pueden sostener lo básico, que es la comida, y no llegan a fin de mes”, expresó Pérez, quien describió como “muy triste” ver que familias se acercan al comedor para pedir productos como leche y aceite.
La referente indicó que desde el espacio también reciben y distribuyen alimentos no perecederos para poder acompañar a quienes atraviesan mayores dificultades. Entre los productos más necesarios mencionó harina, leche, levadura, azúcar, arroz y aceite.
“Estamos atravesando esto con la ayuda de la comunidad. Hay que entender que cuando la necesidad es hoy, la ayuda tiene que ser hoy”, remarcó.
Pérez también señaló que la situación no muestra una mejora sostenida. “Se han ido sumando familias y no hemos tenido bajas de familias mejorando su economía. Eso no es la realidad”, sostuvo.
Entre los sectores más afectados mencionó a los adultos mayores y a las familias monoparentales, tanto mujeres como varones que tienen niños a cargo y enfrentan mayores dificultades para acceder a un empleo que les permita sostener el hogar.
A la falta de alimentos se suma la carencia de productos de higiene y limpieza, elementos que muchas veces quedan relegados frente a la necesidad de garantizar la comida diaria.
En este contexto, desde el comedor “Mu Lugar” impulsan una búsqueda de padrinos y una campaña de abrigo para acompañar a las familias durante el invierno. La iniciativa apunta a fortalecer la asistencia y garantizar que quienes atraviesan una situación de vulnerabilidad puedan contar con alimentos, ropa y productos esenciales.
“Siempre recaemos y estamos acompañados de toda la comunidad”, destacó Pérez, al poner en valor la solidaridad de los vecinos y remarcar que el acompañamiento comunitario resulta fundamental para responder a una demanda que continúa creciendo.
