La comunidad educativa de la Escuela Provincial N° 52 realizó un abrazo simbólico en las afueras del establecimiento para visibilizar las necesidades edilicias y solicitar una intervención que garantice el regreso seguro a las aulas, tras la suspensión de la presencialidad desde las vacaciones de invierno.
Durante la manifestación, el personal auxiliar expuso algunas de las problemáticas que dificultan el normal funcionamiento de la institución. En este sentido, señalaron la necesidad de actualizar el sistema eléctrico, que cuenta con componentes de larga data, y solicitaron un plan de mantenimiento continuo para mejorar la infraestructura general, remarcando que la prioridad es resguardar la seguridad de los estudiantes.
Por su parte, la directora de la institución, Claudia Bravo, brindó detalles sobre las soluciones que ya están en marcha y destacó el avance de las obras. «El 16 de junio se inicia la tarea de poner las nuevas calderas», señaló la directiva, y precisó: «Ayer han terminado ya con el tema de la caldera nueva, la escuela tiene calefacción en este sector». Sobre la unidad restante, aclaró que se encuentran a la espera de que la empresa prestataria del servicio de gas realice las certificaciones correspondientes para su habilitación.
Asimismo, las autoridades confirmaron la reciente instalación de un nuevo termotanque y explicó que existe un expediente en curso para avanzar de manera progresiva con otras reparaciones requeridas por el edificio. «Viene el trabajo lento pero viene», aseguró Bravo.
Finalmente, respecto a la falta de dictado de clases, la directora indicó que la intención era implementar un esquema de grupos rotativos en los espacios que ya cuentan con calefacción. Sin embargo, explicó que esta alternativa no prosperó debido a que no se logró un acuerdo con el personal de maestranza para reubicar temporalmente su sector de descanso. «Por eso estamos sin clase, porque si no podríamos haber hecho grupos rotativos», concluyó.
