Un grupo de padres encabezado por Stefania Zilleruelo denunció públicamente a una jueza de Familia por la falta de respuestas en causas que involucran a menores. En FM La Petrolera, explicaron que sufren demoras injustificadas, restricciones sin pruebas y la negativa constante a fijar audiencias para escuchar a las partes.
Al respecto, Zilleruelo explicó: «Vinimos con un grupo de padres, asociaciones para poder mostrar un poco lo que estamos viviendo; si bien todos tienen diferente situación dentro del Poder Judicial, tenemos la misma situación».
«La misma vulneración de derechos a niños, personas mayores, que no les permite ver a sus nietos, restricciones sin pruebas, los jueces no nos dan audiencias que necesitamos, y poder contar que no es verdad lo que dicen las denuncias», agregó.
La denunciante remarcó la inacción de la magistrada y el impacto en sus hijos: «Hace 6 meses estoy pidiendo que se respeten los derechos de mis hijos porque son sus derechos los que están siendo vulnerados por la jueza, usa artimañas legales para seguir extendiendo el plazo del pedido, ella no nos da audiencia».
«Tenemos pruebas, sustentando informes para poder constatar que lo que estamos pidiendo es válido y así seguimos en silencio, no tenemos respuestas, siempre nos dicen que tenemos esperar», denunció.
Asimismo, advirtió sobre la urgencia del reclamo: «Los niños no pueden esperar, las consecuencias que estos viven, es un desinterés total de parte de la jueza. Los niños están con tratamiento psicológico, están violando sus derechos, uno de ellos es el vínculo, las situaciones judiciales no pueden opacar sus derechos».
En relación al caso de Ángel, señaló que «esto fue lamentable pero pudo ser el puntapié para que se pudiera conocer, no es un caso aislado sino algo repetitivo, y hablando con el papá de Ángel, nosotros vivimos la misma situación».
Sobre las trabas para difundir los hechos, expresó: «Es difícil y medio que la gente no te cree y no tenés cómo exponer las pruebas porque la jueza no me deja comentar la situación ni nombrar a la otra parte. Le pido a la jueza que nos dé respuesta».
Sobre estas conclusiones, Zilleruelo cerró: «Si tiene un poco de honor que renuncie o decida hacer bien su trabajo, ella es jueza de familia y lo que tiene a cargo no son cajones de verduras, son niños; como leíamos, ella tiene apatía, no da audiencia, no conoce los casos ni a los niños».
«Manifiesta falta de compromiso y desidia»: un informe oficial cuestionó con dureza el desempeño de la jueza
Por último, hizo referencia a la evaluación de desempeño trienal realizada por Bottino. La revisión concluyó que la jueza «tiene una conducta que se agrava cuando manifiesta falta de compromiso funcional y desidia hacia los sectores más desprotegidos, y la omisión de celebrar audiencia en casos más sensibles implica vaciamiento del principio de inmediación, de trabar indebidamente y de la tutela judicial efectiva».
El informe añade que «es inadmisible que una jueza de familia no se interiorice en la realidad fáctica; esta falta de contacto humano y jurídico le impide la adopción de medidas idóneas, denotando una apatía con la ética del caso».
