La situación económica actual golpea a distintos rubros comerciales de Comodoro Rivadavia y las panaderías no son la excepción. Julio González, panadero y dueño de Delicias del Cielo, contó que desde noviembre comenzaron a notar una baja en las ventas y que el desafío diario es encontrar nuevas formas de sostener el emprendimiento.
“Bajó un poco las ventas para todo el consumo en general, pero hay que buscar la forma de reinventarse otra vez y seguir. La economía está bastante mala y no solamente yo, sino muchos colegas están en la misma situación”, explicó.
El comerciante indicó que, aunque la venta continúa, ya no alcanza los niveles de años anteriores. Actualmente, los productos más buscados siguen siendo los tradicionales como el pan, las facturas y los bizcochos, aunque también notó cambios en los hábitos de los consumidores.
“Ha cambiado bastante el consumo de la gente. Ahora buscan otras clases de harina, harina integral y diferentes formas de alimentarse, pero hay que buscar soluciones para todos los problemas que están afectando a la panadería y al consumidor”, sostuvo.
El aumento de los costos, otro desafío
González remarcó que uno de los principales problemas del sector es el incremento constante de la materia prima. “Hay que buscar precios, porque vas a un lugar y encontrás un valor, vas a otro y tiene otro precio. Capaz que compraste algo y después lo conseguís mil o dos mil pesos más barato, pero ya está”, relató.
En ese sentido, detalló que actualmente una bolsa de harina ronda los 30 mil pesos, mientras que otros insumos como margarina, huevos, leche y azúcar también registraron aumentos.
“Subió todo. Lo bueno que tenemos nosotros es que elaboramos y producimos, no es que estamos pagando todavía a un empleado. Es el primer paso que estamos dando”, señaló.
Respecto al precio de venta, indicó que en su comercio la docena de pan tiene un valor de 3 mil pesos, aunque reconoció que los márgenes de ganancia son cada vez más ajustados.
Crece la venta ambulante
Otro de los puntos que preocupa al sector es el crecimiento de la venta informal. “Eso subió bastante. Hay emprendedores que vienen, compran en la panadería y revenden, pero también muchos están haciendo venta en la calle o desde sus casas”, explicó.
Para González, la situación requiere una solución general que contemple a todos los trabajadores del rubro. “El sol sale para todos, hay que buscar una solución para todo esto”, expresó.
Un nuevo local y la esperanza de seguir creciendo
El comerciante contó que anteriormente trabajaban desde su vivienda y que el cambio de ubicación del negocio les permitió recuperar algo de movimiento. “Teníamos dos cuadras más abajo donde casi no pasaba gente, si no era con auto no pasabas. Hoy estamos frente a una escuela y en tres días vimos otro movimiento de personas que antes no teníamos”, destacó.
Además, relató que incluso recibieron consultas laborales de vecinos que buscan empleo. “Han venido muchas personas a dejar currículum. Por ahora estamos trabajando mi señora y yo, tratando de sostener el local”, indicó.
A pesar del contexto, González aseguró que mantiene la mirada puesta en seguir adelante. “Trabajo desde los 15 años, no conozco otra cosa que trabajar. Hace dos años no tenía nada y hoy tengo casi todo. Solo me falta seguir trabajando para cumplir mis sueños y estar un poco mejor con mis hijos”, concluyó.
