El exintendente de Comodoro Rivadavia y actual diputado nacional, Juan Pablo Luque, recorrió el Club Rincón del Diablo, ubicado en barrio San Cayetano, donde mantuvo un encuentro con vecinos y referentes de la institución para dialogar sobre la situación económica que atraviesa la ciudad.
A través de sus redes sociales, el dirigente sostuvo que la frase que más escucha durante sus recorridas es: «No llegamos a fin de mes», y aseguró que la realidad de Comodoro «se agravó en los últimos dos años con la salida de YPF y el despido de miles de trabajadores».
«Esta situación, que se vive en todo el país, en Comodoro se agravó en los dos últimos años con la salida de YPF y el despido de miles de trabajadores: un efecto cascada sin retorno», expresó.
Durante la visita, los vecinos describieron las dificultades que enfrentan a diario. «Hay que resignarse y salir adelante. El día a día se vive de otra manera. La problemática es que los chicos están sin trabajo. Juntamos con rifas y con alimentos para ayudar», manifestó uno de ellos.
Otro vecino relató su experiencia tras quedar desempleado luego de casi tres décadas en la actividad petrolera. «Trabajé 27 años en el petróleo y me quedé sin trabajo. La gente la está pasando mal, queremos que todo mejore. Con la salida de YPF echaron un montón de gente, perdimos entre 6.000 y 7.000 puestos de trabajo en Comodoro», afirmó.
En ese contexto, también recordó las críticas que recibía la inversión en infraestructura deportiva. «Nos puteaban porque poníamos césped sintético en las canchas, pero eso no es una boludez, generaba cierta armonía», sostuvo.
Finalmente, Luque advirtió sobre el impacto social de la crisis. «A nivel social, económico y cultural hay una guerra entre pobres que no sirve para nada. Si no hacemos algo entre todos, cuando nos acordemos será tarde», concluyó.
