Hoy, la ciudad recibió con gran expectativa, emoción y profundos recuerdos la visita de la histórica imagen de la Virgen de Luján que acompañó a los soldados argentinos durante la guerra de Malvinas. La llegada de la «Virgen Malvinera» tiene un significado inmenso para quienes combatieron en las islas, hecho que fue fuertemente valorado por el veterano de guerra Víctor Contreras.
El veterano Jorge Palacios, quien tuvo el honor de llevar la imagen en sus brazos durante una procesión en Malvinas el 8 de mayo de 1982 —Día de la Virgen de Lourdes—, revivió el momento con ansias. «Nosotros le rezábamos a esta imagen y siempre nos acordamos de nuestras madres», expresó Palacios al ver cumplir el sueño de tenerla de nuevo en casa tras 7 años desde el inicio del proceso de repatriación.
La historia del retorno de la Virgen comenzó gracias a Daniel, un laico de la provincia de Buenos Aires que preside la asociación «La Fe del Centurión», dedicada a la tarea pastoral de la iglesia católica con veteranos, familiares de caídos y excombatientes que fallecieron en la posguerra. A través de una antigua gaceta de veteranos y del libro del capellán Vicente Martínez Torren, Daniel descubrió una fotografía que revelaba el paradero de la imagen: tras finalizar el conflicto, sacerdotes británicos la llevaron a Inglaterra, donde permaneció 37 años entronizada en el obispado castrense de Aldershot.
A partir de ese hallazgo a fines de 2018, y tras contactar a la familia de Palacios y al capellán Torren, comenzaron las gestiones oficiales. El obispo católico argentino Santiago Olivera se comunicó con el obispo británico Paul Mason, iniciando una serie de diálogos que culminaron en un encuentro histórico el 30 de octubre de 2019 en Roma.
En la capital italiana, con la presencia del Papa Francisco y el apoyo de la Comisión de Familiares de Malvinas y Aeropuertos Argentinos —que cubrió los pasajes—, se concretó la devolución. Como gesto de diálogo y acercamiento, la delegación argentina, integrada por Palacios y el capellán Torren, entregó a los sacerdotes británicos otra imagen de la Virgen de Luján para que permaneciera en Inglaterra. Durante el viaje también se bendijo una placa del cementerio de Darwin destinada a los soldados «solo conocidos por Dios».
Al regresar a Buenos Aires comenzó la peregrinación nacional de la Virgen por unidades militares, capillas e iglesias. Aunque el recorrido debió detenerse un tiempo debido a la pandemia, la imagen retomó su camino de consuelo para los veteranos e hizo hoy su esperada parada en Comodoro Rivadavia.
