El pintor y rescatista Juan Esparza, quien desde hace más de diez años asiste a perros callejeros, logró cancelar la deuda que mantenía con la Veterinaria Roca. El objetivo se alcanzó gracias a la difusión del caso en medios locales y a la rápida respuesta solidaria de la comunidad.
Hasta hace pocos días, la situación de Esparza era crítica. La escasez de su fuente laboral principal como pintor, sumada a que solo conseguía algunas «changas», le impedía reunir el dinero. Esta deuda mantenía paralizados los rescates, ya que, como él mismo había lamentado, no podían llevar nuevos animales hasta no achicar el saldo.
«Estábamos bastante complicados, no sabíamos qué hacer porque mi trabajo no sale. Esto nos dio una esperanza y por suerte se pudo», confesó Esparza tras lograr el objetivo. Al explicar cómo se reunió el dinero, detalló que los vecinos utilizaron distintas vías: «Mucha gente fue a la veterinaria y mucha gente nos aportó al alias de mi señora».
Con la cuenta saldada, el rescatista confirmó que ahora podrán brindar asistencia urgente a los animales que habían quedado en espera. Entre ellos, destacó el caso de un perro mayor en estado delicado: «Pudimos llegar al monto para poder llevar a otros de nuestros viejitos. Hay uno que tiene dos tumores que sí o sí hay que sacárselos porque tiene cáncer y sufre mucho».
Finalmente, Esparza extendió un mensaje de gratitud hacia todos los que colaboraron, señalando que su esposa también se encontraba muy angustiada por la situación. «Estoy muy contento por la gente que todavía tiene buen corazón y piensa en los viejos, los callejeros, los rescatados. Muchas gracias de corazón para seguir ocupándonos de ellos», concluyó.
