A casi una semana de la amenaza de tiroteo detectada en el colegio Santo Domingo Savio, desde la institución reiteraron la gravedad del hecho y remarcaron que este tipo de situaciones deben ser tomadas con absoluta seriedad, ya que constituyen un delito penal.
El director del establecimiento, Andrés Quezada, explicó que desde el primer momento se activó el protocolo correspondiente, dando intervención a la Policía y al Ministerio de Educación. En ese marco, se dispuso la presencia policial en los alrededores del colegio y el acompañamiento durante los distintos turnos escolares, con colaboración de personal de la Seccional Segunda y de la Policía Comunitaria.
«La denuncia no es algo menor, es un delito que requiere que la Policía esté presente», sostuvo, al tiempo que indicó que la investigación continúa con el objetivo de identificar al responsable del mensaje intimidante.
Según detalló, la amenaza fue detectada en uno de los baños del establecimiento, lo que dificulta la identificación inmediata del autor debido a la gran cantidad de estudiantes que circulan por ese sector. No obstante, se retiró el marcador utilizado para realizar pericias y avanzar en el análisis de posibles huellas digitales.
Desde la institución advirtieron que, una vez identificado el responsable, el menor involucrado deberá afrontar consecuencias tanto en el ámbito institucional como judicial. En ese sentido, recordaron que a nivel nacional ya se registraron casos de menores imputados por amenazas similares, lo que demuestra que estos hechos no son considerados bromas.
«Esto no es un simple chiste. Puede traer consecuencias tanto para el menor como para su familia», remarcó Quezada, quien además señaló que la situación genera temor en la comunidad educativa y preocupación en las familias.
Asimismo, destacó que este tipo de problemáticas requieren del compromiso conjunto de toda la sociedad, especialmente de las familias, en relación con el acompañamiento y control del uso de redes sociales por parte de los menores. Si bien indicó que podría estar vinculado a desafíos virales que circulan en plataformas digitales, insistió en que no se debe minimizar la gravedad de estas conductas.
Por último, desde la institución remarcaron que se continuará trabajando en acciones preventivas y de concientización para evitar que situaciones de este tipo vuelvan a repetirse, subrayando que no se trata de travesuras sino de delitos que pueden tener consecuencias graves.
