De acuerdo al Banco Popular de China ha ocurrido un descenso de casi US$100.000 millones en un sólo mes en sus reservas internacionales, su mayor descenso en la historia en 30 días.
La caída de la confianza en el gigantes asiático está desembocando en oleadas de ventas de dólares y en la caída de los índices bursátiles del país. En estas dos batallas, las autoridades china están gastando cientos de miles de millones de dólares en un intento por contrarrestar la fuerza de los mercados.
La cifra supone que las reservas en monedas exteriores bajaron unos US$93.900 millones. El descenso de agosto se debió a la intervención del banco central chino en los mercados domésticos de divisas para apoyar su moneda, el yuan, y evitar así que se depreciara en exceso, según coinciden varios analistas económicos citados por medios chinos.
El yuan fue devaluado casi un 2% el pasado 11/08, tras lo cual el Banco Popular de China permitió que continuara depreciándose durante 2 días más hasta que dio por concluido el ajuste.
Reformas
El regulador de valores de China dijo que planea profundizar las reformas y reforzar la supervisión del mercado, incluyendo la posibilidad de establecer un sistema «rompefuegos» que permitiría detener la contratación en respuesta a caídas sustanciales.
La Comisión Reguladora de Valores (CSRC, por sus sigla en inglés) dijo en una publicación en su microblog oficial a última hora del domingo que los mercados del país son más estables y los riesgos asociados con altos niveles de apalancamiento han declinado tras un período de alta volatilidad.
Los mercados de valores de China han caído alrededor de un 40 por ciento desde mediados de junio, asustando a los inversores globales, y desencadenando una serie de medidas de Beijing para frenar el desplome.
«El Gobierno normalmente no va a intervenir, pero cuando haya fluctuaciones severas, anormales en los mercados, el Gobierno no puede simplemente situarse en los márgenes y debe tomar medidas firmes y oportunas para estabilizar al mercado», dijo el comunicado.
La CSRC agregó que el China Securities Finance Corp, el prestamista oficial chino de las casas de valores que financian sus operaciones con colaterales, seguirá apoyando la estabilidad del mercado a través de diversos medios.
Antecedentes
La bolsa de China lleva acumulando fuertes correcciones desde que a mediados de junio alcanzara una de las cotas más altas de su historia. Con el desplome de los índices bursátiles, el Gobierno inició una ‘guerra’ contra esta tendencia bajista que por el momento parece haber perdido tras la rendición (o quizá sólo tregua) anunciada hace escasos días, cuando los autoridades anunciaron que iban a dejar de intervenir para amortiguar la caída de la Bolsa.
Según publicó el Financial Times, la autoridades del gigante asiático han destinado US$200.000 millones a sostener el precio de las acciones. Aunque el organismo que se encarga de intentar mantener a flote los principales índices del país aún tiene munición, puede que el Gobierno chino haya decidido capitular y dejar que las fuerzas de mercado sean las que decidan el precio que corresponde a las acciones chinas. Hoy (lunes 07/09, la bolsa de Shanghái ha cedido otro -2,52% pese a los mensajes de calma del Gobierno, que no logran calmar la ola vendedora.
Los líderes de Beijing parecen estar dejando actuar a las fuerzas del mercado, que sean éstas las que regulen el precio de las acciones. Una decisión que según el Financial Times ha llegado tarde, después de haber ‘despilfarrado’ tanto dinero.
