La XIII Feria Internacional del Libro de Comodoro cerró después de once jornadas en las que recibió a más de 200 mil personas. Bajo el lema “Más libros, más libres – Memoria, Verdad y Justicia”, familias, jóvenes y estudiantes recorrieron las distintas sedes y participaron de las actividades.
La edición contó con más de 782 propuestas, superando las 500 del año anterior. Más de 40 mil niños y adolescentes participaron de actividades distribuidas en 11 sedes y 23 espacios, mientras que más de 100 instituciones educativas públicas y privadas realizaron visitas durante la semana.
El intendente Othar Macharashvili calificó el balance como “muy positivo” y destacó especialmente la presencia de jóvenes. “Observé al chico yendo a buscar un libro, sentándose en un escalón a leerlo y queriendo hacer canjes”, señaló.
La nave central del Centro Cultural reunió 55 stands de editoriales y librerías de todo el país, seleccionados entre 86 inscriptos. Según la secretaria de Cultura, Liliana Peralta, durante los primeros días los expositores vendieron un promedio de entre 15 y 20 ejemplares.
La Feria también tuvo impacto fuera de los espacios culturales, con movimiento en sectores como la gastronomía, hotelería y comercio local. “No es un gasto ni tampoco un lujo, es una inversión”, sostuvo Peralta.
Durante las once jornadas pasaron por Comodoro figuras como Reynaldo Sietecase, Felipe Pigna, María O’Donnell, Martín Kohan, Dolores Reyes, Facundo Manes, Nicolás Kreplak, Facundo Pastor, Facundo Pereyra y Pedro Rosemblat, además de numerosos autores regionales y locales.
La propuesta también despertó interés internacional. Una investigadora belga especializada en literatura argentina visitó Comodoro luego de obtener una beca para estudiar el fenómeno de las ferias del libro en el país.
Otro de los ejes fue Malvinas. El Teatro Español agotó su capacidad durante las actividades relacionadas con la causa, que incluyeron la participación de Víctor Amigorena y Soledad Herrera, quienes compartieron su experiencia en las islas y el documental que realizaron.
Con más de una década de trayectoria, la Feria se convirtió en la más convocante de la Patagonia y una de las principales del interior del país. Su realización anual está establecida mediante la Ordenanza N° 13.803/18.
