En diálogo con El Comodorense Radio, una madre de un niño de la salita de 4 años del Jardín N° 421, denunció las anomalías ocurridas tras un hecho registrado el 26 de mayo en el que se vio afectada la intimidad de su hijo y de otro niño durante una actividad con alumnos de 5 años.
«Queremos denunciar la manera de no formular las cosas como corresponde, en tiempo y forma en cuanto a comunicaciones. El jardín procedió a no dar ayuda pronta y esto ha generado la baja de más de la mitad de la sala», explicó la madre, señalando además que la docente a cargo ocultó lo sucedido y que en un acta formal «asume su responsabilidad de haber ocultado información».
La inacción inicial derivó en el apartamiento tardío de la educadora y la posterior intervención de la sala del turno tarde, en un marco de fuertes críticas hacia la dirección por la falta de contención e información. «La sala fue desestimada de la comunicación», manifestó A., quien debió acudir por sus propios medios a la Comisaría para canalizar el reclamo.
A la falta de respuestas institucionales se sumó el impacto económico y personal sobre la familia afectada, que no recibió asistencia por parte del establecimiento para sobrellevar la contingencia: «Tuve que dejar de trabajar porque mi hijo necesita una cobertura completa. Yo me veo afectada en lo económico y el jardín no me brindó ayuda ni para los pasajes», relató la madre.
En relación con la situación de la otra familia afectada, la denunciante remarcó la clara diferencia y la demora con la que las autoridades abordaron el caso. «Con respecto al otro nene, se le aviso a la madre más tarde», sostuvo A. y afirmó que «son dos menores los afectados».
Ante la ausencia de reuniones formales y explicaciones claras sobre los pasos a seguir o el rol de la docente suplente, los padres se vieron obligados a autoconvocarse fuera del edificio para exigir responsabilidades a las autoridades.
