Rodrigo Pedro César Nieves, asesinado esta mañana en medio de la escalada de violencia en Comodoro, tenía un historial delictivo marcado por un homicidio previo. En 2019, fue condenado por el asesinato del mecánico Jorge Feliciano Olivera, en un hecho ocurrido el 3 de enero de ese año, alrededor de las 20 hs, en un taller de calle San Martín y Las Rosas.
Nieves llegó al lugar en un Peugeot 206, frenó frente al taller donde Olivera estaba con su hermano, un empleado y un cliente. Desde la ventana del conductor, extrajo un arma de fuego y disparó al menos tres veces hacia el interior.

Uno de los proyectiles impactó en la cabeza de la víctima, causándole un «traumatismo contuso penetrante en cráneo» que derivó en su muerte el 6 de enero a las 3:30 hs.
La Justicia lo halló culpable de homicidio agravado por el uso de arma de fuego, imponiéndole una pena de 11 años de prisión tras revisiones. Este antecedente surge en el marco del doble homicidio cerca del natatorio municipal.

Meses después del homicidio de Olivera, el Peugeot 206 utilizado por Rodrigo Nieves para el ataque fue incendiado en un nuevo episodio de violencia. El hecho ocurrió frente a la Comisaría Séptima.
