El crecimiento del uso de antenas Starlink en vehículos comenzó a generar preocupación entre las autoridades de tránsito, principalmente en provincias del sur argentino, donde el servicio se volvió una alternativa para mantenerse conectado en zonas sin cobertura de telefonía móvil.
La advertencia apunta especialmente a quienes instalan dispositivos Starlink Mini sobre el parabrisas, utilizando ventosas o soportes improvisados. Esta práctica puede reducir el campo visual del conductor, generar puntos ciegos y aumentar el riesgo de accidentes.
Según establece la Ley Nacional de Tránsito 24.449, está prohibido circular con elementos que dificulten la visibilidad. Aunque la normativa no menciona específicamente a Starlink, una instalación que obstruya la visión puede constituir una infracción.
Las multas pueden alcanzar los $400.000, dependiendo de la jurisdicción y la gravedad de la falta. En Chubut, particularmente en Comodoro Rivadavia, las autoridades ya habían anunciado controles preventivos y tareas de concientización sobre la instalación de estos dispositivos.
Además del riesgo económico, una antena mal sujetada puede desprenderse durante una frenada brusca o un choque y provocar lesiones a los ocupantes del vehículo.
Por este motivo, se recomienda instalar los equipos en el exterior, preferentemente sobre el techo o en estructuras portaequipajes adecuadas, utilizando soportes seguros que no interfieran con la conducción.
De esta manera, las autoridades recuerdan que la utilización de Starlink en vehículos no está prohibida por sí misma, sino que las sanciones están relacionadas con una instalación que comprometa la seguridad vial.
