La traza, utilizada de forma diaria por cientos de trabajadores y residentes de la zona norte, se encuentra totalmente repleta de profundos pozos, acanaladuras y serruchos que dificultan el tránsito seguro y destruyen los vehículos.
Ante esta situación, los automovilistas reiteraron el pedido público a la Municipalidad para que despliegue con urgencia maquinaria vial en el sector.
Las secuelas del clima y la falta de mantenimiento periódico sobre las calles de ripio en los sectores periféricos continúan generando constantes dolores de cabeza para los conductores comodorenses. En esta oportunidad, el malestar se concentró en la vía alternativa de tierra que vincula a las comunidades de Laprida, Manantial Rosales y Saavedra, un corredor estratégico para conectar la zona oeste y norte de la ciudad sin recurrir a los accesos principales.
Transitar a paso de hombre para cuidar los vehículos
Un oyente de la emisora registró las imágenes a primera hora de la mañana mientras se desplazaba hacia su lugar de trabajo. En la grabación se observa con claridad cómo la calzada de tierra se encuentra completamente devaluada por pozos continuos de gran tamaño, forzando a los conductores a reducir la velocidad a paso de hombre y realizar maniobras evasivas constantes para evitar daños graves en los trenes delanteros, neumáticos y amortiguadores de sus automóviles.
El testimonio en audio que acompaña el video refleja de forma genuina la cotidiana odisea de quienes deben cruzar ese tramo a diario. «Podrían pedir que pasen una máquina en el camino Laprida – Saavedra… está detonado», expresó el trabajador, visibilizando la urgencia de una intervención operativa sobre una arteria que soporta un flujo constante de vehículos particulares y camionetas de empresas de servicios.
«Buen día chicos, que tengan una excelente jornada laboral. Acá yendo a la ‘chamba’, justo escuchándolos… ¿Podrían pedir que pasen una máquina en el camino Laprida – Saavedra? Está detonado, mirá», manifestó el automovilista a FM La Petrolera 89.3 MHz mientras registraba el deplorable estado del terreno.
El pedido de máquinas viales a la gestión municipal
La situación denunciada por los automovilistas se enmarca dentro del cuadro de demandas de infraestructura vial que afecta a diversos barrios de la ciudad tras los recientes eventos meteorológicos. Al tratarse de una traza no asfaltada, el tránsito de rodados pesados sumado a la erosión del agua desgasta rápidamente la superficie de rodamiento, generando arrugas sobre la tierra conocidas como «serruchos». Frente a esta coyuntura, los vecinos del cuadrante norte aguardan la llegada de las motoniveladoras de la Subsecretaría de Vialidad Urbana para que realicen las tareas de perfilado, rellenado y compactación correspondientes. La solicitud busca devolver la transitabilidad mínima y garantizar la seguridad vial en un trayecto fundamental para la movilidad diaria de las familias de la zona.
