En medio de la furia colectiva contra la Justicia por el caso de Ángel, se suma el escándalo de impunidad y falta de respuestas para Nicolás Morales, el joven repartidor de PedidosYa atropellado por un conductor ebrio en diciembre de 2025.
A cuatro meses del hecho, no hay detenidos ni avances en la investigación: «Mi hijo arrastra secuelas graves y el culpable pasea libre», denunció Laura Díaz, madre de la víctima, en diálogo con FM La Petrolera.

El hecho ocurrió el 4 de diciembre de 2025 en el barrio San Martín. Nicolás, de 20 años, trabajaba en su moto cuando Mariano A., de 46 años y con 1,44 g/l de alcohol en sangre, lo embistió sin frenar. Lo arrastró más de tres cuadras, desde la calle Rivadavia hasta casi Huergo. Vecinos lo detuvieron a la fuerza; de lo contrario, «le hubiera costado la vida», relató Laura.
Nicolás quedó en coma varios días, con cinco costillas fracturadas, lesiones graves en la mano que requieren kinesiología y posible prótesis. «Está sin trabajar, sin poder valerse solo. No toma, no fuma; solo ahorraba para la carrera de Policía. ¿Cómo entra ahora a la escuela?», se pregunta su madre, que presentó denuncia penal, historia clínica y fotos en la Fiscalía. Nada.

«Presenté pruebas y hasta hoy no hay respuestas. Ese hombre no se hizo cargo, no pidió disculpas; anda por Comodoro con su familia como si nada. Esta Navidad y Año Nuevo la pasé mal en el hospital, porque para colmo mi hijo no tiene obra social», agregó Díaz. «Pueden ser tu hijo o tu nieto. Si este tipo me ve, que tenga la cara de decirme algo a la cara. Son unos sinvergüenzas».
