La comunidad de la provincia del Chubut amaneció este miércoles con una triste noticia que enluta a la Iglesia católica y a la sociedad en general: el fallecimiento del Obispo emérito Joaquín Gimeno Lahoz, ocurrido durante las primeras horas de la madrugada.
La confirmación de su deceso generó una inmediata oleada de mensajes de condolencias y pesar en las redes sociales y ámbitos institucionales. Nacido en La Mata de los Olmos, España, Monseñor Joaquín dedicó más de cinco décadas de su vida al servicio eclesiástico en la República Argentina, desempeñándose de manera notable y ganándose el afecto indiscutido de los fieles en el sur del país.
Gimeno Lahoz venía batallando desde el año 2014 contra una delicada afección cardíaca, surgida tras sufrir un primer infarto que, de manera paulatina, fue debilitando su salud general a lo largo de la última década. A pesar de los problemas físicos, su arraigo y amor por la región patagónica lo llevaron a elegir permanecer en esta tierra hasta sus últimos días.
Precisamente, a comienzos de esta semana se habían conmemorado los 53 años de su ordenación sacerdotal, de los cuales 51 años fueron transcurridos en territorio argentino. Su partida física deja un hondo pesar tanto en la comunidad de Comodoro Rivadavia como en los pueblos de la cordillera chubutense —zonas que recorrió incansablemente durante su ministerio pastoral—, donde será recordado por siempre como un guía espiritual cercano, sabio y de una profunda sencillez.
