En una conferencia de prensa donde se presentaron los resultados de la auditoría realizada sobre los Equipos Técnicos Interdisciplinarios (ETI) de la circunscripción la la jueza María Marta Nieto detallo.
A la espera del documento oficial, trascendieron detalles alarmantes sobre el manejo de los informes socioambientales preliminares.
Según Nieto, se detectó una llamativa sobrecarga de actuaciones no solicitadas: «Fue in crescendo al punto de que, en lo que va de este año, ya habían hecho más de 30 domicilios», explicaron.
Autonomía técnica y diseño del abordaje
La auditoría busca delimitar las responsabilidades y las facultades del personal interviniente. Desde el ámbito judicial se aclaró que «el equipo técnico tiene total libertad» y que, si bien el juez puede formular solicitudes específicas —como pedir informes a familiares en otras provincias (por ejemplo, evaluar a una abuela que vive en La Rioja como posible figura de cuidado)—, la estrategia de campo es exclusiva del ETI.
«El que diseña el abordaje es el equipo técnico, no hay una preponderancia de las directivas judiciales. El equipo hace el socioambiental, por lo general, en la primera entrevista en sede con el sujeto que denunció. El diseño es su responsabilidad; lo que el Poder Judicial les da son las herramientas para que lo puedan hacer. Si ellos consideran que no era necesario hacer un informe, responderán por esa decisión», precisó.
Calidad técnica vs. omisión de datos: la falta del informe del ETI
Uno de los puntos más críticos que revelará la conferencia de la jueza Nieto tiene que ver con los «informes del ETI» y cómo se vuelca la información al expediente.
Si bien se destaca que las intervenciones actuales son «técnicamente superiores y han mejorado», se detectó una grave falla en el registro final de lo actuado. El diagnóstico es claro: el informe final no le dice al juez todo lo que se articuló antes.
En la práctica, se omiten datos cruciales como las charlas previas con psicólogos o los testimonios de docentes que alertaron sobre las inasistencias de un menor. «Eso no se está volcando en el documento», advierten de cara a la presentación.
