Su bebé permanece grave en terapia intensiva y exige la derivación tras un diagnóstico tardío

Keila Painelaf denunció abandono de persona luego de que su hijo Iker sufriera una infección pulmonar. Solicitó de urgencia el traslado hacia Buenos Aires o Rawson para una mejor atención.

jueves 08/10/2026 - 10:10
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Un bebé de 10 meses, llamado Iker, atraviesa un estado de salud crítico en el área de terapia intensiva a raíz de una infección pulmonar. Ante la gravedad del cuadro clínico, su madre, Keila Painelaf, apuntó contra la atención recibida en el sector de pediatría, denunció abandono de persona y solicitó la derivación urgente de su hijo hacia centros de mayor complejidad en Buenos Aires o Rawson.

El deterioro en la salud del menor comenzó el último sábado, cuando presentó los primeros episodios de fiebre. Según el relato de la madre, el niño recibió el alta médica, pero al regresar a su domicilio los síntomas persistieron e incluyeron vómitos y complicaciones respiratorias. Tras intentar estabilizarlo en su vivienda, la mujer ingresó nuevamente de urgencia durante la jornada del día lunes ante el notorio empeoramiento de la situación.

«Me metí corriendo porque vomitaba mucho. Me lo tuvieron un montón de horas y le hicieron un análisis de sangre», detalló Painelaf. Los resultados confirmaron que el bebé presentaba una infección que provocó el cierre de uno de sus pulmones, motivo por el cual fue trasladado de inmediato a la unidad de cuidados intensivos, donde permanece bajo monitoreo constante.

El historial clínico del menor refleja problemas respiratorios recurrentes. Desde que el niño padecía bronquiolitis al mes de vida, las visitas al centro de salud se volvieron constantes pero sin soluciones de fondo. En diálogo con FM La Petrolera 89.3 Mhz, la mujer aseguró que en esas reiteradas consultas la respuesta médica era insuficiente: «Lo único que le hacían era sacarle los mocos, ponerle oxígeno, mandarlo a la casa. Y así estuvo, hasta que empezó mal».

La indignación de la familia radica en el accionar previo a la internación en terapia. La madre relató que, mientras permanecían en el área de pediatría, ella misma debía encargarse de asistir a su hijo ante la inacción de los profesionales. «Lamentablemente la que le estaba sacando los mocos al bebé era yo, estaba yo peleando ahí para que me lo miren. Lamentablemente tengo testigos», afirmó de manera categórica.

Además, remarcó que la falta de estudios complementarios tempranos agravó el estado general de Iker. Según explicó, el niño necesitaba análisis clínicos o placas radiográficas desde hace meses debido a sus recaídas constantes, pero no se los realizaron a tiempo. Con el objetivo de visibilizar el caso, la familia expuso la situación en redes sociales y formalizó el pedido de derivación mediante una nota a las autoridades sanitarias.

«Yo necesito que el bebé se vaya lo antes posible porque no está bien. Sigue con fiebre, no se le puede bajar la fiebre. Lamentablemente está lleno de mangueras por todo el cuerpo y no es lindo verlo así» expresó Keila Painelaf.

Mientras aguarda una pronta resolución burocrática, Painelaf advirtió que el menor no logra bajar su temperatura y continúa conectado a diversas sondas. «Si lo hubiesen visto un poco antes, mi bebé no estaría en terapia ahora. Necesito que me lo trasladen lo más antes posible porque no veo solución y cada vez lo veo peor», concluyó.

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