Con el informe forense en mano y testimonios clave del entorno escolar, la querella ratificó el pedido de prisión preventiva para Mariela Altamirano y su pareja, bajo una calificación que no admite otra pena que la reclusión perpetua.
El proceso judicial por la muerte de Ángel López, el niño de 4 años que falleció tras ser restituido a su progenitora, ha dado pasos fundamentales hacia el esclarecimiento. Tras la audiencia de control, el Dr. Roberto Castillo confirmó que la justicia dictó la detención de ambos sospechosos, a quienes calificó sin rodeos: «Son dos asesinos, tienen que estar detenidos, esperar el juicio privados de la libertad y recibir una cadena perpetua».
El informe forense y la coautoría
La querella destacó la contundencia de las pruebas físicas presentadas ante el juez. Castillo confirmó haber accedido al informe de la autopsia, el cual acredita que el menor fue sometido a un contexto de violencia sistemática. En cuanto a los roles en el crimen, el letrado fue preciso: «Quien le habría producido las lesiones directas es Michael y la madre, en un delito de acción por omisión, es responsable también del homicidio».
La calificación solicitada por la querella es la de homicidio agravado por alevosía, entendiendo que el niño se encontraba en una situación de total indefensión frente a sus agresores.
El cambio de conducta: la prueba del entorno escolar
Un elemento crucial para sostener el agravamiento de la situación de los imputados fue el testimonio de las docentes de Ángel. Según Castillo, las maestras describieron un cambio radical en la personalidad del niño desde que comenzó a convivir exclusivamente con su progenitora.
«Hay un informe de las maestras del jardín que dicen que Ángel era un chico alegre, que llegaba puntual y asistía siempre. De repente, las últimas semanas, estaba triste, irascible y no quería dibujar», relató el abogado. Para la querella, esta es una prueba de contexto fundamental que demuestra cómo el niño fue aislado de sus referentes afectivos y sometido a un calvario antes de su muerte.
Críticas al Juzgado de Familia
Más allá de los detenidos, Castillo volvió a poner el foco en la responsabilidad del sistema judicial que permitió la entrega del menor. Aseguró que existieron negligencias graves por parte de auxiliares de justicia y que el padre biológico ratificará su denuncia contra el juzgado que intervino originalmente. «Ángel fue aislado de su familia y lo dejaron con estos criminales que le quitaron la vida», concluyó el letrado, reafirmando que la lucha por justicia recién comienza.
