Vecinos del barrio Roque González se reunieron para visibilizar una serie de problemáticas históricas que afectan su calidad de vida cotidiana. En diálogo con el móvil de El Comodorense Stream, las vecinas Liliana, Brenda e Isabel, junto a otros residentes del sector, expresaron su preocupación por las complicaciones en el servicio de colectivo, la falta de infraestructura básica y la inseguridad vial sobre la traza principal.
Respecto al transporte de pasajeros, si bien los usuarios valoraron la llegada de las unidades de la empresa Solbus y la conectividad hacia la universidad, cuestionaron fuertemente la modificación de los recorridos.
Según explicaron, el colectivo ya no ingresa al barrio y la parada más cercana los obliga a bajarse en sectores distantes. Lili, una de las vecinas, remarcó la complicación que esto genera en el día a día: «Son entre 8 y 9 cuadras las que hay que caminar. Para los chicos que van a la escuela o a la universidad, y para la gente que sale a trabajar, esa distancia en la oscuridad es un montón».

La respuesta oficial ante la falta de paradas sobre el Camino Roque González continúa siendo un punto de fricción. Los vecinos señalaron que desde el Municipio les argumentan que no es posible fijar un punto de ascenso porque el tramo carece de banquinas adecuadas. «Es como la cuarta nota que vamos dando y nos responden lo mismo, pero tampoco nos dan ninguna otra opción ni alternativa», lamentó, haciendo hincapié en la urgencia de colocar garitas para dar certezas a los pasajeros, ya que al no estar señalizadas «los choferes tampoco tienen la obligación de parar».
Por otra parte, la velocidad con la que transitan los vehículos y la falta de mantenimiento del camino representan una amenaza constante para la seguridad de las familias.
Los vecinos reclamaron de manera urgente la colocación de reductores de velocidad para regular el tránsito en los accesos al barrio y la pintura de la calzada para delimitar los carriles. «Los chicos no pueden cruzar tranquilos, tienen que pasar corriendo porque si no se los llevan puestos», advirtió un vecino, quien criticó la falta de señalización básica sobre la arteria.
Finalmente, enfatizaron el deterioro general de las calles, la falta de limpieza en los zanjones y el estado de abandono en las plazas y el alumbrado público.
Ante la falta de respuestas por parte del Ejecutivo municipal, las familias remarcaron la necesidad de que las autoridades recorran el territorio y lleven soluciones concretas antes de que el malestar del sector continúe escalando.
