Siguen los artilugios para llevarles drogas a los presos

Los familiares y amistades de los reclusos amplían su inventiva, aunque esta vez quedó expuesta una menor que llevaba ocultas en un sándwich de miga, bochitas de marihuana para un privado de su libertad. Una…

jueves 06/11/2014 - 9:00
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sandwich marihuanaLos familiares y amistades de los reclusos amplían su inventiva, aunque esta vez quedó expuesta una menor que llevaba ocultas en un sándwich de miga, bochitas de marihuana para un privado de su libertad.

Una joven intentó ingresar dentro de un sandwich de miga tres “bochitas” de marihuana. De acuerdo a lo que estableció la policía, estaban destinadas para Franco Lincopil, el detenido que se fugó el 27 de mayo de la Seccional Séptima junto a otros tres reclusos y que tras ser recapturado permanece alojado en la Seccional Cuarta.

En la Seccional Cuarta una chica de 15 años intentó ingresar en un sandwich de miga tres “bochitas” de marihuana para un joven detenido en esa dependencia policial, informó hoy el diario Patagónico.

Las “bochitas” estaban ocultas entre el jamón y el queso. Los policías se percataron pese a que una vez “rellenado” el emparedado había sido cerrado nuevamente con la respectiva bolsita del fabricante.

Según informó la policía, la joven dijo que el sandwich era para Franco Lincopil, de 19 años. Se trata del detenido que el 27 de mayo se escapó de la Seccional Séptima junto a Nicolás Guichapani, Juan Sáez y Pablo Barrientos. Este último es el único de los cuatro que no ha sido recapturado. Se encuentra prófugo de la Justicia por haber participado en el asalto en el que mataron al policía Nelson Godoy.

Lincopil, un joven con antecedentes por robo, fue recapturado al ser retenido por habitantes de Ciudadela durante un intento de asalto que quiso cometer en ese barrio 24 horas después de su fuga.

Una vez que se descubrió la maniobra de la adolescente, la policía avisó a la Brigada de Drogas Peligrosas con el objetivo de que esta última someta la sustancia a los reactivos químicos. También se dio intervención a la Justicia Federal. La droga incautada pesó algo más de 2 gramos, se informó.

Ya a principios de setiembre, en medio de una exhaustiva requisa en la alcaidía policial durante una jornada de visitas, los celadores encontraron entre el queso y salsa de una pizza un total de cinco “bochitas” de marihuana que el familiar de un detenido pretendía ingresar al Pabellón 1.

Durante agosto, según autoridades de la propia alcaidía, ya en siete oportunidades habían secuestrados sustancias prohibidas, demostrando que las inventivas de familiares y amigos de los presos ya no tienen límite para intentar burlar la seguridad.

Desde introducir anís en un bidón de agua mineral hasta intentar ingresar marihuana en cuellos de camisas, han sido maniobras descubiertas por los celadores de la alcaídía y de distintas comisarías en Comodoro Rivadavia.

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