Una pistola 9mm. fue hallada en el allanamiento realizado en el marco de esa investigación en el domicilio de Miguel Baeza, dirigente sindical que cuenta con cinco causas desde 2012 y pesados antecedentes previos, y fue detenido con dicha arma en su poder.
La detención de Baeza se produjo en la jornada de ayer en el marco de un allanamiento que se hizo en su domicilio, relacionado con el homicidio de Jonathan Oliva, ocurrido el viernes pasado en su vivienda de la calle Timoteo Varela 4.245 de la Zona de Quintas en el barrio Máximo Abásolo.
Al momento en que los uniformados llegaron se encontraron con el hombre que llevaba una pistola 9 mm con el cargador completo en la cintura. Hasta allí el dato, preocupante en sí mismo, no llamaría tanto la atención, de no ser que Miguel Alberto Baeza es un conocido individuo que tiene pesados antecedentes, entre los que se destaca un homicidio simple y lesiones, entre otras varias causas que acumula, principalmente por abuso de armas. También está sospechado de haber participado en el homicidio de un sindicalista de Neuquén, investigación que lleva adelante la justicia de Santa Cruz.
En su edición de hoy, el diario Crónica consigna que, en lo relativo a las cinco causas que contabiliza desde 2012, se supo que tiene una sentencia condenatoria impugnada por una tentativa de robo, que data de octubre de ese año.
En junio de 2013 se le inició una causa que actualmente está en etapa preparatoria, sobre una violación al art. 189 bis, por tenencia ilegítima de arma de fuego.
En febrero de 2014 tiene un sobreseimiento por imposibilidad de continuar con el juicio en un hecho de daño y resistencia a la autoridad.
En abril de 2014, en etapa de audiencia preliminar, registra una causa por portación de arma de guerra.
En agosto de 2014 también en etapa de investigación tiene una causa por atentado y resistencia a la autoridad.
Cabe mencionar que por los hechos anteriores no hay registros recientes, simplemente por una cuestión funcional, no porque no los tenga, explicaron desde el Ministerio Público Fiscal. En todas estas causas Baeza está procesado, pero en libertad. Recientemente las causas fueron unificadas y remitidas al fiscal general Argentino Puente, quien se hará cargo en lo sucesivo.
Fue condenado por el homicidio de Alejandro Fernández
La Cámara primera de esta ciudad condenó a Miguel Alberto Baeza, el 7 de abril de 2005 a la pena de 14 años de prisión por considerarlo autor penalmente responsable del delito de “homicidio simple agravado por el uso de arma de fuego y lesiones leves, en concurso ideal” por el hecho ocurrido el 17 de abril de 2004 en perjuicio de Alejandro Riquelme Fernández y Graciela Beatriz Contreras.
Ocurrió cuando Baeza ingresó al comercio “Araucarias” ubicado en Araucarias y Granaderos, portando en sus manos una carpeta y en su interior un arma de fuego, determinado después como un revólver calibre 38. Haciéndose pasar por un proveedor sacó el arma y le apuntó a la empleada Graciela Beatriz Contreras. Encañonándola con el arma fueron hasta la parte posterior del comercio y allí encontró al propietario Alejandro Fernández. A punta de pistola los obligó a tirarse al suelo, Contreras lo hizo pero Fernández no. El propietario tenía en su mano un cuchillo de carnicero y con éste intentó defenderse. Baeza la intimó con el arma diciéndole “tirate al suelo o te cago a tiros, te voy a cagar matando”. Como Fernández no obedeció le efectuó varios disparos, uno dio en el maxilar de la víctima y el otro en el tórax, lo que le ocasionó la muerte en forma inmediata. También hirió a Contreras con un disparo en una mano. Por este hecho Baeza fue condenado a 14 años de prisión y cumplió esta condena en la U-6 de Rawson.
Sospechado de participar en otro homicidio en Santa Cruz
El hecho tuvo lugar en la localidad de Comandante Luis Piedrabuena en Santa Cruz, el pasado 17 de junio del presente año. Miguel Alberto Baeza y otros cuatro integrantes de la UOCRA habían viajado a esa localidad para participar de un plenario regional del gremio. La noche previa al encuentro los sindicalistas se reunieron a compartir un asado y aparentemente hubo una discusión que terminó a los tiros y con una brutal golpiza al delegado de Neuquén Sebastián Peña (38). El hombre fue trasladado de urgencia a Río Gallegos, pero llegó con muerte cerebral y falleció a horas de haber llegado allí.
Según la investigación en manos del juez de Instrucción con asiento en San Julián, Ludovico Pío Pala, “la gresca se produjo en la madrugada cuando ambas delegaciones se disputaban una botella de vino, lo que provocó una riña que incluyó el uso de armas de fuego, que según las vainas servidas peritadas serían unas 5 armas las utilizadas en el enfrentamiento”. Tras los incidentes la policía santacruceña persiguió y detuvo a dos camionetas de la Delegación Chubut de la UOCRA, en la que los sindicalistas pretendían huir. En una de estas camionetas fue secuestrada un arma 9mm y municiones.
Por este homicidio resultaron detenidos sospechados de su autoría, el secretario general de la UOCRA local, Raúl “Conejo” Silva, su hermano Gustavo “Huevo” Silva, los delegados Miguel Alberto Baeza, Armando Iván Paredes Alfaro y Jorge “Chancho” Lepe Vera. Esa causa aún no está resuelta y continúa en etapa de investigación.
