Amigos cercanos a la pareja destacaron la calidad humana de quienes cuidaron al niño de 4 años y expresaron su consternación ante el evidente cambio de personalidad que el pequeño reflejaba en sus últimos días. «Que salga justicia y que salga toda la luz», fue el clamor unánime de una comunidad que exige certezas sobre un hecho calificado por el entorno como un posible asesinato.
El dolor por la muerte de Ángel no solo atraviesa a sus familiares directos, sino que ha calado hondo en un círculo de amigos y vecinos que fueron testigos del bienestar del niño mientras vivió con su familia de crianza. Durante el sepelio, el apoyo a Luis, el padre, y a Lorena fue constante, definiéndolos como «buenas personas» que hoy atraviesan una situación que deja a la ciudad «sin palabras».
Entre los presentes, el impacto fue mayor para aquellos que tienen hijos de edades similares. «Pensar que tiene casi la edad de mi hijo… es doloroso. Sin palabras lo que pasó», relató a Radiocracia un amigo cercano a Luis, quien se acercó junto a su familia para brindar apoyo. Para el entorno, la prioridad es que la investigación avance sin dilaciones: «Que salga justicia y que salga toda la luz; que se pueda esclarecer si realmente fue un asesinato, como lo están mencionando», sentenció.
Uno de los puntos más conmovedores del relato de los allegados fue la comparación entre el Ángel que conocieron y la imagen que trascendió en los últimos videos antes del trágico desenlace. La diferencia en el semblante del niño es, para ellos, una prueba irrefutable del calvario que pudo haber vivido tras ser restituido a su madre biológica. «Por las fotos y los videos se veía un niño feliz con ellos; después, bueno, con las pruebas de último momento, se ve otro niño…», explicaron con pesar.
La jornada cerró con un compromiso de la comunidad de no abandonar el pedido de justicia. Mientras el caso sigue bajo investigación pericial y forense, los amigos de la familia insisten en que la felicidad que Ángel mostraba junto a Luis y Lorena es el mejor testimonio de dónde estaba su verdadero hogar. La mirada ahora está puesta en la justicia, para que la verdad sobre las circunstancias de su muerte surja finalmente «a la luz».
