Cuando circulaba por calle Alvear, un Ford Ka comenzó a incendiarse de manera imprevista por una falla mecánica.
El dueño del rodado hizo el auto a un costado y apagó las llamas que salían del capot utilizando el matafuegos que portaba en el habitáculo.
Cuando llegó la Policía la situación ya estaba controlada y el joven no requirió asistencia médica.
Por precaución se presentó personal de Bomberos Voluntarios que no debió intervenir a raíz de que el fuego había sido extinto.
