Tras el reciente inicio del ciclo lectivo, los consultorios médicos reportan un incremento en los casos de gastroenteritis infantil. Elmédico pediatra Mauro Nieto confirmó esta tendencia, aunque llevó tranquilidad a la población: «Estamos viendo en consultorio un aumento del número de casos de gastroenteritis. No es nada significativo, no podemos hablar de un brote, pero sí hay un aumento en la edad pediátrica«, aseguró el especialista.
El profesional explicó que el alza de contagios está estrechamente ligada a la interacción en los establecimientos educativos. «Comenzaron las clases, los chicos empiezan a interactuar y eso también es un poco la epidemiología de las infecciones. Se transmiten de persona a persona, a veces comparten un utensilio, un vaso, una gaseosa, y de ahí se producen los contagios«, detalló Nieto. Además, precisó que estas infecciones «la gran mayoría son de origen viral, lo que se denomina enterovirus, que infectan el tubo digestivo y siempre ingresan por la boca».
Los síntomas más habituales en los menores incluyen vómitos, diarrea, inapetencia y decaimiento general, acompañados en algunos casos por febrículas. Para prevenir la transmisión, el médico enfatizó que la higiene es innegociable: «Es importante el lavado de manos y no compartir nada que se lleve a la boca. En la casa, los alimentos que no son cocidos tienen que estar bien higienizados; que las verduras estén bien lavadas es fundamental».
En cuanto al desarrollo de la enfermedad, Nieto subrayó que la recuperación lleva, por lo general, entre tres y cinco días en pediatría. «Estos cuadros son autolimitados. ¿Qué quiere decir? Que se curan solos«, afirmó. Durante este período, la principal indicación es reponer líquidos: «Lo único que tienen que hacer los padres es controlar la hidratación. Que los más chiquititos mojen el pañal, que la boquita esté bien húmeda, que lloren con lágrimas; esos son signos de que el chico está bien hidratado«.
Finalmente, el especialista fue categórico al desaconsejar cualquier tipo de automedicación en el hogar. «Es muy perjudicial dar antibióticos, pastillas de carbón o inhibidores de la motilidad intestinal. Nada de eso está indicado en niños, el virus se tiene que eliminar y el organismo fabrica los anticuerpos», remarcó. En caso de que el menor no tolere los líquidos, requiera otro tipo de hidratación o presente deposiciones sanguinolentas, Nieto recomendó «siempre consultar al pediatra».
