Se enamoró de su tío, están en pareja hace once años y tienen dos hijos

Cuando Victoria Lucila Pérez se reencontró con Agustín, en 2015, atravesaba un momento difícil en su vida personal: venía de dos relaciones fallidas consecutivas.

sábado 02/05/2026 - 9:26
Compartí esta noticia

“Story time de cómo me junté con mi tío (mi pareja de 11 años) y tuvimos dos hijos”, se titula el video que compartió Victoria Lucila Pérez en su cuenta de TikTok y que rápidamente se hizo viral. No solo por la sinceridad de su relato sino también por la polémica que desató y el “hate” que recibió de sus seguidores.

Si bien la joven de 32 años admitió que estaba preparada para recibir críticas hacia su persona, lo que realmente la afectó fueron los comentarios dirigidos a sus hijos. “Muchos usuarios hicieron insinuaciones y burlas sobre posibles consecuencias genéticas y discapacidades. A mí decime lo que quieras, pero con los chicos no”, señaló Victoria en diálogo con Infobae, profundamente angustiada, publicó Infobae.

“Primero pensé en cerrar la cuenta, pero después opté por desactivar los comentarios en ese video puntual para resguardar a mis hijos de la violencia que se había generado”, admitió la protagonista de la historia de amor que revolucionó las redes sociales.

Una vida marcada por vínculos complejos
Antes de que su historia se volviera viral, Victoria llevaba una vida atravesada por conflictos personales y búsquedas emocionales intensas. Nacida y criada en el barrio porteño de Floresta, atravesó una relación de tres años que no terminó de la mejor manera. Para ese entonces, a Victoria ya se le había despertado el deseo de ser madre pero las circunstancias que rodeaban ese noviazgo parecían no acompañar.

Cuando la relación llegó a su fin, en 2015, fue su madre quien la incentivó a que saliera y conociera gente nueva. Fue justamente a partir de ese empujón que aceptó conocer a un joven que trabajaba cerca de su casa.

Aunque al principio no buscaba una relación seria, ese encuentro —que surgió casi como una forma de distraerse— terminó cambiando por completo el rumbo de su vida. “Quedé embarazada y a los cinco meses nos separamos. La relación no prosperó”, contó Victoria.

El encuentro inesperado
Con su bebé a cuestas, la joven comenzó a trabajar de niñera en la casa de su abuela materna cuidando al hijo de su prima. Allí, también se alojaba Agustín, el sobrino de su abuela, que había llegado desde Catamarca tras una separación.

“Era mi tío, pero no lo tenía muy incorporado porque nos habíamos visto muy pocas veces cuando éramos chicos. Además, era apenas un año mayor que yo. No lo veía de esa manera”, admitió.

Los primeros encuentros fueron casuales, casi cotidianos. Compartían desayunos, charlas informales, rutinas simples. Él buscaba trabajo y ella cuidaba a los niños. “La conexión empezó de forma casi imperceptible. Fue de a poquito. Un mensaje por Whatsapp, un chocolate de regalo. Yo no quería saber nada con nadie después de lo que había sufrido con mis últimas dos parejas, pero él me empezó a demostrar que el amor podía ser distinto”, relató.

La primera salida entre Victoria y Agustín fue sencilla, casi improvisada y con un tono más cercano a lo familiar que a una cita romántica. “Fuimos al cine al shopping de Devoto acompañados por una prima mía. Fue un plan grupal. No pasó nada”, contó.

Compartí esta noticia