Rosario Central derrotó 3-1 a Estudiantes de La Plata en Santiago del Estero y se quedó con la Supercopa Internacional, luego de una final que tuvo goles, emociones y un cierre cargado de tensión.
El Pincha comenzó mejor y necesitó apenas un minuto para ponerse en ventaja. Tras una buena acción por izquierda y un centro al área, Guido Carrillo bajó la pelota y Castro apareció para convertir el 1-0.
Sin embargo, Central logró reaccionar y dio vuelta el encuentro para terminar imponiéndose por 3-1. Ángel Di María tuvo un papel determinante en la remontada del conjunto rosarino, que supo aprovechar sus oportunidades y terminó celebrando un nuevo título.
El tramo final del partido estuvo marcado por la polémica. Hubo fuertes reclamos contra el árbitro Darío Herrera, cruces entre jugadores de ambos equipos y expulsiones. Los encontronazos incluso continuaron camino a los vestuarios donde incluso hubieron golpes y enfrentamiento entre todos.
