Ocurrió anoche pasadas las 20 hs. en el Rincón del Diablo, al pie del emblemático cerro que circunda buena parte de la zona céntrica local. Otra obra a cargo del Grupo Económico de Cristóbal López no guarda las medidas de seguridad necesarias y los problemas -riegsos- se suceden con peligrosa periodicidad.
Otra vez una roca gigante de greda se desprendió de la obra de aterrazamiento del Cerro Chenque y cayó en la zona de Rincón del Diablo. Ya el año pasado una similar destrozó un sauto sobre calle Italia y ahora fue el turno de la Urquiza, a metros de una precaria vivienda a la que la mole superaba en volumen largamente.
Rigel, Rigel… “Rige el peligro de derumbe”, debieran decir carteles acompañando a la obra que en la parte superior de la ladera del Cerro, donde los peñascos originados por la mano de obra humana y mecánica, poco pueden hacer para desafiar las leyes de la gravedad y ante dicha situación, ceden cayendo pesadamente al vacío, siendo potencialmente mortales.
Máquinas de grandes proporciones debieron trabajar en el lugar para poder retirar la roca de barro compacto, actuando inclusive personal de Defensa Civil en la jornada de la víspera.
Desde el municipio se escudan las versiones acerca de la ocupación ilegal de la zona, que debiera estar despejada, pero esto no deja de ser un peligro para cualquier transeúnte del lugar, especialmente niños que puedan jugar en el sector, por lo cercano a la trama urbana de la ciudad.
Antecedentes
“Piedra voladora cayó del Cerro Chenque”, tituló El Comodorense el 13 de junio del año pasado, en un hecho que ocurrió sobre calle Italia, cuando una gran roca se desprendió en medio de los trabajos de aterrazamiento que lleva adelante la mencionada empresa y terminó destrozando un vehículo. Esa vez, el propietario del rodado dijo que se sintió como un temblor y pidió respuestas a las autoridades para que no ocurra una tragedia en el sector.
“Volcó un camión en el Cerro Chenque”, fue tres meses y un día más tarde el titular de este portal cuando un sábado por la mañana un camión que trabaja en la obra de aterrazamiento del Cerro Chenque, volcó sobre uno de sus laterales. Esa vez, afortunadamente, tampoco hubo que lamentar heridos.
“Sin respuestas a damnificados por el aterrazamiento”, fue hace un par de semanas la noticia que versaba sobre los vecinos de la zona baja del Cerro Chenque que aún esperan una respuesta desde la empresa Rigel. En esa fecha, la familia González reiteró el pedido a la encargada de los trabajos, pues las obras que llevan adelante repercuten en su vivienda, tanto por los movimientos de tierra como por el direccionamiento en la caída de agua.
