Anoche, a la espera de que disminuyera la intensidad del viento, continuaban las pruebas para poder cargar ese dispositivo del Comando de Rescate Submarino de la Marina de Estados Unidos, último paso antes de que el Sophie Siem zarpe rumbo al área de búsqueda del submarino.
Según publica ADNSur, los últimos preparativos del Sophie Siem dependieron de la intensidad del viento no sólo por el peligro de que alguno de los equipos resultara dañado, sino también porque la grúa utilizada para levantarlos y colocarlos en el barco tiene un sensor que mide la velocidad del viento y que se detiene automáticamente con ráfagas de más de 100 kilómetros por hora.
Cabe destacar que los vientos oscilaron entre los 40 y los 60 kilómetros por hora durante todo el día -con ráfagas que llegaron a 100 km./h- y el Servicio Meteorológico Nacional había pronosticado una intensidad mayor durante la noche. Mucha gente se acercó a la playa del puerto para acompañar los preparativos del buque. Durante la mañana fue imposible cargar el brazo hidráulico denominado LARS (por sus siglas en inglés, Launch and Recovery System), que pesa 40 toneladas, destacó Infobae.
Recién pudieron hacerlo a la tarde, en una maniobra de riesgo que resultó exitosa. A continuación estaba previsto hacer una prueba de masa: cargar un container con el 120 por ciento del peso del submarino para medir la reacción y el comportamiento del brazo hidráulico. Esa prueba se demoró hasta la noche e iba a realizarse pasadas las 22. Superada esa prueba, debían cargar una cápsula hiperbárica y el submarino. Era lo último que quedaba.
“Es lo último, la parte final, pero el viento complica las maniobras de izaje e instalación. Corre riesgo toda la operativa”, explicó Favio Cambareri, titular de la Autoridad Portuaria local. En el mismo sentido se expresó el capitán de navío Enrique Balbi, jefe de Comunicación Institucional de la Armada.
“Las condiciones meteorológicas van a empezar a dificultarse a partir de este domingo”, dijo en conferencia de prensa. Las ráfagas de viento podrían alcanzar los 100 kilómetros por hora. Las tareas de acondicionamiento del buque Sophie Siem para instalar el brazo hidráulico y para cargar a bordo el submarino estadounidense comenzaron el miércoles.
