La historia de Valeria comenzó como la de tantos compradores que buscan un auto por internet. Acostumbrada a realizar compras online sin inconvenientes, decidió adquirir una camioneta Peugeot 5008 Allure Plus THP Tiptronic a través de la web.
Sin embargo, el proceso terminó en una estafa millonaria y un fallo judicial que sentó precedente en Mar del Plata.
El engaño: promesas, excusas y una camioneta que nunca llegó
Todo se inició en septiembre de 2018, cuando la mujer marplatense encontró el modelo deseado en un portal y se contactó con un supuesto vendedor de la agencia Next Car SRL, con domicilio en la Ciudad de Buenos Aires.
Tras acordar la operación, le solicitaron una seña de $126.000 y el envío de un contrato firmado ante escribano. Luego, completó el pago con una transferencia de $1.044.900 a la cuenta de la empresa, convencida de que la entrega sería inmediata.
Después de cumplir con todos los requisitos y transferir el dinero, la agencia comenzó a poner excusas sobre la disponibilidad del vehículo. Incluso firmaron una nota de compromiso para entregar la unidad en 30 días, que luego se redujo a 10 días tras aceptar cambiar el modelo. Sin embargo, la entrega nunca se concretó.
La mujer, que ya había vendido su auto anterior, debió recurrir a remises para movilizarse y afrontar gastos extra. Al investigar a la empresa, descubrió múltiples denuncias por estafas y que Next Car SRL no figuraba como concesionaria oficial ni estaba inscripta en los registros correspondientes.
La víctima inició acciones legales y solicitó el embargo de las cuentas de la empresa, pero los fondos ya estaban afectados por otros embargos previos. La cuenta bancaria de la firma terminó cerrada y el dinero, inaccesible.
El fallo: condena por incumplimiento y daño punitivo
El Juzgado en lo Civil y Comercial N° 9 de Mar del Plata analizó el caso y determinó que Next Car SRL actuó como intermediaria, simulando ser concesionaria y generando confusión en la compradora.
El tribunal comprobó que la empresa recibió el dinero, pero nunca entregó el vehículo, configurando un claro incumplimiento contractual.
La sentencia ordenó a la agencia a pagar una indemnización actualizada al valor de un Peugeot 5008 versión GT AM25, que al momento del fallo ascendía a $70.720.000, más intereses.
Además, reconoció un daño moral de $5.000.000 por el impacto psicológico sufrido por la víctima, quien debió afrontar estrés postraumático y pérdida de confianza.
“La actora padece recuerdos angustiosos recurrentes e involuntarios del evento traumático, reacciones disociativas (flashbacks) donde revive el suceso como si ocurriera de nuevo, malestar psicológico intenso ante recordatorios del trauma, reacciones fisiológicas (palpitaciones, sudoración) ante símbolos del trauma”, precisó el fallo.
El juez también aplicó una multa por daño punitivo de $23.662.500, calculada según parámetros legales y destinada a desalentar este tipo de maniobras fraudulentas en el mercado automotor.
La Justicia rechazó la responsabilidad de Peugeot y la concesionaria oficial
En el expediente, la demandante también había incluido a Peugeot Citroën Argentina S.A. y a la concesionaria oficial SVA SACIFI como responsables por la supuesta filtración de datos del chasis del vehículo.
Sin embargo, el tribunal determinó que ninguna de estas empresas participó en la operación ni tuvo vínculo con Next Car SRL, por lo que rechazó la demanda contra ellas.
El fallo dejó en claro que la estafa fue responsabilidad exclusiva de Next Car SRL, que operó como una intermediaria sin autorización ni respaldo de la terminal automotriz ni de concesionarios oficiales.
La sentencia fue firmada a principios de agosto por el juez Guillermo Abel Pocatino, quien remarcó la importancia de verificar la legitimidad de las agencias y la documentación antes de realizar transferencias de dinero, en especial en operaciones de alto valor.
