Este jueves se produjo un crudo descubrimiento en una casa del barrio Juan XXIII, donde yacía sin vida una mujer de 61 años que había sido asesinada a manos de su hijo, de 32, que confesó el crimen.
El sujeto fue detenido y el cadáver de la víctima trasladado a la morgue judicial, por lo que la casa quedó sola.
Mientras, los dos perros que estaban al cuidado de la mujer, quedaron solos. Así se dio a conocer en las redes, donde pedían tránsito para las mascotas.
